miércoles, 30 de diciembre de 2009

Diario de una niñera

Ayer lloré a moco tendido viendo la peli que programaban en la primera, "Diario de una niñera". Si la vísteis pensaréis que soy de una ñoñez insoportable y, lo que es peor, que tengo un gusto cinematográfico pésimo. Y seguramente estaréis en lo cierto. A mí me encantan ese tipo de pelis, comedias para chicas, facilonas y llenas de tópicos, que no te obligan a pensar ni a entender tramas imposibles con montones de personajes que, sencillamente, no soy capaz de retener dado el lamentable estado en el que aterrizo en el sofá a las diez de la noche... Así que disfruté como una enana porque encima la peli estaba ambientada en Nueva York, una ciudad que me encanta, y me emocioné un montón al final, cuando el pobre niño rico al que sus padres no quieren nada de nada, ni le hacen caso, ni le dan cariño, ni juegan con él, se queda encima sin su niñera a la que adora y que es la única que se preocupa por él... Una mezcla bastante empalagosa entre Mery Poppins y Sonrisas y Lágrimas protagonizada por Scarlett Johansson... Chicos, abstenerse. Chicas, ya estáis tardando en alquilarla.


en la fiesta de Navidad de la empresa Manuel tuvo ocasión de conocer a Papa Noel y él mismo le dió un regalo

Estos días de vacaciones lluviosas están siendo muy tranquilos. Me paso casi todo el tiempo en casa con Manuel, porque con tanta agua no hay quien haga nada. Pero él está encantado de verme tanto, y no me deja ni a sol ni a sombra. Precisamente ahora le tengo encima de mí, y mientras yo escribo en una mitad de la pantalla, él ve Pocoyo en la otra. Pasamos los días jugando en el suelo con los nuevos juguetes, y la moda ahora es hacer "carreras sentados" por el pasillo detrás del nuevo autobús, que finalmente Papa Noel encontró -con la inestimable ayuda de la Nana-, y ha sido sin duda el regalo estrella de esta Navidad. Menos mal que mi pasillo mide dos metros como mucho, porque una, que no tiene el pañal como amortiguador, tiene ya las posaderas amoratadas de tanta carrerita...

martes, 22 de diciembre de 2009

Autobus

Como ya he dicho por aquí, Manuel está loco por los autobuses. No sólo ha sido su primera palabra larga (y única por el momento), sino que la repite a todas horas. Es lo primero que dice cuando se despierta por la mañana, sin bromas! Y si vamos en el coche se pone como loco cada vez que ve un autobus.

Pues bién, como no podía ser de otra forma, su mamí pidió para Manuel un autobus a Papa Noel... y el pobre señor está desesperado a la búsqueda del regalo, porque los fabricantes de juguetes se han olvidado de los autobuses. Hay ambulancias, helicópteros, trenes, coches de bomberos, coches de policía, tractores... pero autobuses, ¡ni uno!!

domingo, 20 de diciembre de 2009

Feliz Navidad de parte de Pocoyo



El vídeo que he elegido para desearos una feliz Navidad dice mucho de mi momento actual. Pocoyó y sus amigos han entrado en casa y en nuestras vidas y no parece que tengan intención de dejarnos... Manuel llama a Ely sin parar mientras nos dá el mando a distancia y señala la caja tonta. Y claro, no se lo ponemos siempre que lo pide, así que a veces tenemos que aguantar sus rabietas, que están cuidadosamente elaboradas. Empieza a mostrar el lechón una peligrosa capacidad de dramatización, que me recuerda tanto a mí misma que me hace reír. Pone cara de drama, nos mira con pena y rabia, se tira al suelo desconsolado. Todo un Laurence Olivier tenemos en casa.

 Lo peor es cuando se empeña en que le pongamos a Pocoyo a la hora de comer. Estoy intentando desintoxicarle un poco, pero no es fácil. Si no hay tele a la hora de comer, hay que utilizar toda clase de artimañas para entretenerle y conseguir que coma... y no sé qué es peor. El caso es que esta semana hemos cortado por lo sano, y ya no se come ni se cena con la tele. Snif Snif, ¡yo la hecho mucho de menos!, porque ahora las comidas son la guerra.... Era más fácil con tele, pero me dí cuenta de que mientras comiera viendo los dibujos, nunca aprenderá a hacerlo solo, porque está tan concentrado en la tele que no muestra ningún interés en coger el tenedor. Lo cierto es que ahora sigue sin hacerlo, y encima tardo una hora en conseguir que se termine el plato, y eso dándoselo yo...

Bravo por Pocoyo, Bravo por sus amigos, y Bravo por todos los papás y mamás con pequeñajos en casa esta Navidad.

Paraparán-pam pam- pam-pam-pam- pam--pam- pam.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Revisión de los 18 meses

Menuda nochecita. Ayer tuvimos revisión de los 18 meses y vacunas de la difteria, tétanos, tosferina, neumococo y otras cosas que no quiero acordarme... En resumen, dos pinchazos, uno en cada pierna, y mi valiente sin su chupete del alma... ¡Pobrecito! La verdad es que tuve que hacer el pino puente para poder escaparme del trabajo a tiempo de llevarle a la revisión, como para encima acordarme del chupete y otros paliativos que le ayudaran con el trance de las vacunas. Llegué con la lengua fuera después de dejar colgado al decorador a mitad de reunión para organizar un evento la semana que viene, y encima me atendieron con más de media hora de retraso.... Me sentí fatal... no llevaba ni un juguete para entretenerle, ni unos gusanitos... y todo el tiempo pensando ...me voy a la farmacia a por un chupete, pero y si me toca...
El caso es que hubo que pasarlo y mi niño lloró de lo lindo, rojo como un pimiento, y luego me costó bastante calmarle. Al final el pobre hasta le tiraba besos al enfermero, y eso que no tenía el hombre mucha mano para los niños. Está hecho un toro, pesa 11,5 kg y mide 86 cm.

No parece que le hayan dado reacción pero ha pasado muy mala noche, llorando y llamando mami con voz lastimera... Pero hoy el lechón está tan feliz, durmiendo ahora su segunda siesta del día, pero una servidora no tiene tanta suerte y llevo un día que no doy pié con bola...

Aquí os dejo foto de mis dos remolones favoritos tras su siesta mañanera este fin de semana


lunes, 7 de diciembre de 2009

Avances

Poquito a poco, el lechón está ampliando su vocabulario. Es curioso que hoy ha dicho su primera palabra de más de dos sílabas, y ha sido: "atobus". Empezó diciendo "tou", después "tobu" y ahora ya casi dice la palabra completa. Otra palabra que dice amenudo es "Ua" (que quiere decir "Grúa"), y le encanta verlas en las obras que invaden la calle Serrano de Madrid. Autobús, grúa... no sé si ésto encierra alguna temprana vocación para ser conductor de vehículos pesados... Entre éso y lo bruto que nos ha salido solo le falta el tatuaje de "amor de madre" y echarse a la carretera.
Nombra ya, a su manera, a la mayoría de los miembros de la familia: hace unas semanas que su papá y yo somos "Papi" y "Mami", y confieso que me encanta. También llama a su Nana con mucho entusiasmo y con una "a" muy larga: "Nanaaaaaaaa", y a su "Abu" le llama a todas horas y especialmente cuando ve en la televisión a un señor de pelo cano, o una foto de Eduardo Punset, qué cosas!. La semana pasada empezó a llamar a Inés, "Néeeees". La abuela vuelve de Brasil el miércoles y vendrá con unas ganas locas de ver a su niño, así que hemos estado enseñándole a llamarla, y aunque es complicado hace sus pinitos diciendo "buea" o algo parecido. Este fin de semana ha estado una noche en casa de la Tía Catia y ya dice Tita. Se lo ha pasado pipa persiguiendo a su prima Elena, a la que adora, y también al conejito que tienen en el jardín. También dice "Aba", para llamar a nuestra vecinita "Alba", y menciona muchas veces a su héroe televisivo favorito, que no es otra que "Alli", osea "Eli", la mejor amiga de Pocoyo.


Creo que en motricidad está más desarrollado que en lenguage, y últimamente ha aprendido a bajar solito por el tobogán, a subir escaleras agarradito a la barandilla, y, su gran descubrimiento, a jugar al baloncesto, desde que el papá ejemplar le compró una minicanasta de la NBA que hemos colgado detrás de la puerta de su cuarto. Ha dejado de chutar los balones y ahora en cuanto ve uno lo lanza sin piedad ni miramientos... qué peligro tiene. Estoy intentando que coma solo y cada día lo hace mejor, aunque ni él ni yo tenemos mucha paciencia, así que creo que nos va a llevar aún algunos meses conseguirlo.
Esta semana, cada vez que le reñimos, casi siempre por dar manotazos, su respuesta es cómica a más no poder. Me mira con cara de no haber roto nunca un plato y dice "Holaaaaa", con una sonrisa angelical. Y yo tengo que hacer verdaderos esfuerzos para aguantar la risa.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Géminis

Manuel cumplira un año y medio el lunes y empiezo a detectar en él muchos rasgos de carácter que coinciden con la descripción de los niños géminis. Diréis que esto de la astrología son panplinas de las revistas, pero no es así. La astrología bien entendida es una ciencia, y la posición de los planetas cuando nacemos determina muchos de los rasgos de nuestra personalidad. Esto lo sé gracias a Carmen, mi bruja particular. Carmen es astróloga, y de las buenas, y también es una persona muy importante en mi vida. Cuando yo tenía 9 años me leyó la carta astral: nunca olvidaré ese momento, sus largas uñas pintadas de rojo y su dulzura... Ella me ha enseñado algunas cosas sobre los signos del zodiaco, y el resto lo he leído en los libros, ¡cómo no!


Pues a lo que iba, que Manuel es un géminis "de libro", con su personalidad múltiple, su curiosidad ínfinita, su velocidad en los movimientos, su capacidad para hacer 5 cosas al tiempo... sin terminar ninguna. Es agotador, y estimulante al mismo tiempo. Su curiosidad es tan inmensa, que anula cualquier clase de prudencia, así que es un niño peligrosísimo, no tiene miedo a nada. El otro día estaba especialmente pesadito y se tiraba al suelo cada vez que intentaba cogerle de la mano, así que intenté el viejo truco de "adios Manuel, mami se va..." Otros niños salen corriendo detrás de su madre, aterrorizados por la idea de quedarse solos... Pues bién, Manuel salió corriendo, pero hacia el lado contrario, como diciendo, "qué bién, así podré por fín subir yo solito las escaleras mecánicas"

Lo de la personalidad múltiple es bastante desalentador, porque nunca sé con qué Manuel me voy a encontrar, sin con el niño dulce, sociable, cariñoso y manejable que es a veces, o con el protestón, quejoso y lloriqueante que dice que No a todas horas. Después de una semana aguantando su peor cara, parece que hoy se ha levantado de buenas... a ver cuánto le dura!

domingo, 22 de noviembre de 2009

Madres de manual

A mi madre le encanta decir que las madres de ahora somos "de manual". Parece ser que en su época las madres eran de otro estilo, no se leían todo lo que caía en sus manos sobre crianza, alimentación infantil, educación, etc, y así se convertían en madres digamos "autodidactas". Nosotras, en cambio, devoramos manuales, revistas, blogs... y, aunque alguna vez hagamos caso de la sabiduría popular, casi siempre nos centramos en la opinión experta de los libros (cuyas teorías educativas no pueden ser más contradictorias), el pediatra (con su consabida fórmula de mucha agua+paracetamol+paciencia), o las revistas, que son una mezcla de las dos cosas.

Yo reconozco que me encanta leer sobre el tema de la educación infantil. Claro que no solo de eso, porque soy una lectora empedernida, y, por ejemplo,  cuando nos vamos de viaje, suelo comprarme la guía del lugar de destino meses antes, para así aprendérmela de memoria, y llegar allí "estudiada" y con conocimientos amplios sobre el lugar, su historia, costumbres, precios, horarios de apertura de museos, gastronomía, compras y demás. Pues bién, en lo que se refiere a "manuales para madres" soy igual de obsesiva, así que en los últimos meses no paro de leer este tipo de publicaciones que, todo sea dicho, son de calidad variable.


Me compré "El club de las malas madres", que me conquistó por el título y la contraportada, que no por la autora, que  no es santo de mi devoción. Tras leerlo casi entero puedo decir que Lucía Etxebarría no es más que el gancho publicitario, y que el peso del libro lo lleva al 90 por ciento el "segundo" autor, Goyo Bustos. Es un profesor de primaria y de sus reflexiones se desprende un infinito amor por los niños y por la enseñanza, y también se nota que está bastante decepcionado con los padres y madres de nuestros días. Me gusta su aproximación hacia la educación, y las pautas que proporciona son sencillas y bastante de "perogrullo", aunque no está mal que a uno le recuerden de vez en cuando cosas tan simples como que criar a un niño requiere tiempo, dedicación, respeto y seguridad... Etxebarría habla sobre todo de su experiencia personal como madre, cuenta anédotas sobre su hija Allegra, y habla de la dificultad para conciliar trabajo y familia. También dedica un capítulo a denunciar el increíble sexismo que aún impera en juguetes, publicidad, libros infantiles, etc... y que me temo que sigue moldeando el cerebro de los más pequeños. Esta parte me ha parecido muy interesante. Me ha hecho fijarme en que, cuando en un cuento aparece, por ejemplo, un médico o un granjero, siempre es varón, mientras los roles femeninos son los de la mamá, la profesora o la princesa... No parece que el cuento haya cambiado tanto después de todo...

Y esto me lleva a otro libro que estoy leyendo y que es del año de la tos. Me lo ha prestado Paloma, la tía de David, que es profesora de infantil. Es un manual de los de la época de mi madre, lo que prueba que haberlos, los había, pero que no tenían tanta aceptación como ahora. Se trata de pequeños libritos dedicados a cada año del niño, y ahora estoy con "Su hijo de 1 año", escrito por una psicóloga inglesa llamada Dilys Daws. Como comprenderéis, en un libro publidado en 1969 el machismo es más que evidente, un reflejo de la sociedad de entonces. Aquí os dejo un párrafo que no tiene desperdicio:
"En la relación con su padre el bebé aprende que hay un mundo más allá de las paredes de su casa. También aprende a decir adiós, a recordar a su padre mientras permanece ausente durante el día y a anticipar su regreso a la hora de dormir. Es probable que llore cuando el padre se despide de él por la mañana, pero luego se tranquiliza y, junto a su madre, comienza a cumplir la rutina cotidiana, sabiendo que su padre va a volver."

jueves, 12 de noviembre de 2009

Conversaciones con Manuel

Mamá: ¿quieres agua?
Manuel: No
Mamá: ¿cómo te llamas?
Manuel: No
Mamá: ¿quieres leer un cuento?
Manuel: No
Mamá: ¿me das un muá?
Manuel: No
Mamá: ¿quieres ir al parque?
Manuel: No
Mamá: ¿merendamos?
Manuel: No

Lo habéis entendido, ¿no? está en fase de negación. Según mi madre, sus noes, a caballo entre No y Na, en un tono algo cortante, son clavaditos a los míos, (pero a los de ahora, no a mis noes de bebé). También a veces, muy poquitas, dice sí:

Mamá: ¿quieres chocolate?
Manuel: Tíiiiiii
Mamá: ¿quieres pintar?
Manuel: Tíiiiiiiiiiiiii

Lo de ayer fué genial, pronunció su primera frase (sic):
Mamá: ¿a quién quieres tú?
Manuel: A Mamá

jueves, 5 de noviembre de 2009

Su primer DNI y pasaporte

Mi padre, que era comisario de Policía, siempre nos decía que había que ir documentado a todas partes. Tuve documentación desde muy niña y recuerdo algunas broncas tremendas por olvidarme el dni en los momentos más inoportunos. No sé si tiene algo que ver con ésto, pero Manuel tiene desde hoy todos sus documentos legales en regla. No estoy segura de cuándo empieza a ser obligatorio que los niños tengan Dni y Pasaporte para viajar, pero por si acaso ya está hecho.

Ha sido más fácil de lo que imaginaba, aunque seguramente el papá ejemplar no piensa lo mismo. Él era el encargado de ir con el lechón a la comisaría para hacer los documentos, y creo que no ha sido ningún camino de rosas... Se ha portado tan mal, tan mal, tan mal, que ya tenemos los documentos, pero van sin su huella dactilar impresa. Por lo visto no ha habido forma humana de conseguir que el angelito depositara su pequeño dedo índice en el lugar indicado... y tras quince intentos fallidos y una rabieta de aquí te espero, lo han dado por imposible. Me hubiera gustado ver la escena por un agujerito: esos señores agentes, habituados a tratar con delincuentes peligrosos y entrenados para someter a gentuza de la peor calaña... totalmente desarmados por un moco de 85 cm. con muy mal genio. En fin, supongo que las autoridades competentes entenderán que por el momento no hay riesgo de suplantación de identidad ni de encontrar sus huellas en el escenario de ningún crimen.

Por si a alguien le sirve de utilidad, aquí os dejo las gestiones realizadas y los documentos que hemos tenido que aportar para documentar a Manuel:

-Lo primero es llamar al teléfono de CITA PREVIA 902247364 para que te den día y hora para la realización de los documentos. Es el mismo teléfono para toda España y ellos te dicen a qué comisarías puedes acudir y en qué horarios. Creo que para ésto también se puede hacer a través de la página web de la policía, pero a mí el teléfono me resultó muy cómodo y rápido. También aquí te dicen la documentación que debes aportar.

Para los primeros documentos de un niño hay que llevar:

Para el DNI:
Partida Literal de Nacimiento
1 fotografía
Certificado de Empadronamiento
DNI de padre o madre
10€

Para el Pasaporte:
Partida Literal de Nacimiento
1 fotografía
DNI de padre o madre
20€

-La Partida de Nacimiento se consigue fácilmente a través de Internet en la página web del Ministerio de Justicia. Es muy práctico y gratis: rellenas un formulario incluyendo los datos de inscripción del niño en el registro (vienen en el Libro de Familia) y al cabo de unos 10 días recibes el certificado por correo.

No sin cierta vergüenza, debo admitir que éstos no son los primeros documentos del lechón. En un acto de madridismo infinito, su "Abu Antonio" hizo a Manuel socio del Real Madrid cuando aún nisiquiera gateaba... Y eso pese a mis reticencias, porque confieso que padezco algo que bién podría llamarse "futbolfobia". Lo sé, tengo todos los puntos para que se haga futbolero, aunque su padre y yo preferimos que elija el Baloncesto, que es un deporte mucho más civilizado.



P.D: El fin de semana en León me sirvió para confimar que QUIERO un DVD portátil para el coche. Manuel estuvo bastante insoportable en general, y tuvo momentos estelares en el coche... En su defensa hay que decir que le asoman dos nuevas muelas y parece que lo está pasando bastante mal el pobre.

martes, 27 de octubre de 2009

Neuronas y maletas

¿Es posible tener buena memoria y aún así ser tremendamente despistada? A mí me pasa.
Durante mi embarazo leí un libro que decía que las mujeres embarazadas perdíamos neuronas por nosequéhistoria de las hormonas (prueba de que es verídico: no recuerdo la explicación). Por lo visto durante la gestación todo nuestro cuerpo, cada una de nuestras células, incluidas las responsables del raciocinio, la lógica y el intelecto, están concentradas en la más alta tarea, la de dar vida. Y por eso en el camino perdemos algunas facultades que no son tan esenciales. A mi me pasó. Me sentía un poco torpe, física y mentalmente, pero lo cierto es que me importaba más bien poco porque vivía en una estado-burbuja de feliz idiotez, despistada y somnolienta. Pues bién, hay días en los que sospecho que aún no he salido de esa burbuja. Esos días, si no fuera porque sé que es imposible, pensaría que estoy otra vez embarazada.

Lo acuso especialmente cuando vamos a salir unos días de viaje. Ahora me dispongo a hacer las maletas para el fín de semana. Y diréis, ¡pero si es martes!! Pues sí, a golpe de martes tengo que empezar a pensar en lo que me voy a llevar, porque claro, no se trata de mi maleta, NO, se trata de SU maleta, la del lechón, y eso son palabras mayores. A él no puede faltarle de nada: ni cuentos, ni juguetes, ni un modelito para cada ocasión-temperatura, multiplicado por tres por los "porsis", ni un botiquín de emergencia propio de una CSI, ni el kit de entretenimiento para el coche, ni pañales, toallitas, una cremita para cada parte del cuerpo... Estoy barajando también la posibilidad de llevar la trona de viaje, la cuna de viaje (que aún no sé si tendrán en el hotel). SOSSS, ¿alguien tiene un remolque? Tampoco puede faltar una bolsa con el capítulo alimentación, en la que incluir leche, cereales, bibes, calientabiberones, termo, potitos de frutas... ¿Sigo? porque aún me faltan un montón de cosas, pero creo que lo váis pillando. El caso es que en ésto no tengo la ayuda inestimable del papá ejemplar. Lo diré en sus palabras para que no herir susceptibilidades (léase con voz grave): "aún no he aprendido a hacer mi propia maleta, como para hacer la del lechón". Pues eso, que me parece que Manuel se preparará él solito el equipaje (prometo enseñarle) antes de que su padre se decida a intentarlo... Y a mí, que nunca me ha gustado hacer maletas, nadie me libra. Y esto con las neuronas mermadas por el embarazo, la maternidad, la falta de sueño y, además esta semana, el cambio de hora, que me tiene bastante difusa...

Lo peor de todo es que estoy casi segura de que no olvidaré ni un chupete, ni un calcetín de Manuel... pero en lo que se refiere a mi propio equipaje... a ver qué se me olvida esta vez!... La última me dejé el cinturón y me pasé el viaje subiéndome los pantalones y enseñando el tanga en plan mamá-choni cada vez que me ponía en cuclillas, y las que sois madres de un bebé sabéis que pasamos la mitad del día en esta postura tan cómoda... Lo bueno es que, al llegar al destino descubres, como en Supervivientes, que puedes sobrevivir sin tantas cosas materiales. Eso sí, siempre que al peque no le falten cosas tan esenciales como su peluche para la cuna, su Cd de canciones infantiles o su luz azul para las noches...

P.D: Nos vamos de escapada rural a un pueblo de León. Os lo cuento a la vuelta...

domingo, 25 de octubre de 2009

Nuestros juegos favoritos


Estoy feliz porque últimamente Manuel se ha vuelto una auténtica delicia de niño. Cariñoso, adorable, divertido y bastante obediente, aunque en esto último tiene sus momentos... Pasamos muy buenos ratos juntos, y me doy cuenta de lo importante que es para él que su padre y yo le dediquemos tiempo. Está feliz cuando me siento en la alfombra para jugar. Y su premio es una sonrisa de oreja a oreja y a veces hasta un abracito de esos que saben a gloria. Siguen gustándole muchísimo los cuentos, y tiene sus preferencias, así que a veces para elegir el cuento que quiere que veamos los tira todos al suelo. Lo mejor es que después le digo: "Manuel, pon los cuentos en su sitio", y los recoge uno a uno para apilarlos de nuevo tal y como estaban, me encanta! El concepto "en su sitio" es fantástico, y es una de las cosas que mejor ha entendido Manuel, y sabe donde colocar cada juguete, cada cuento y hasta el mando a distancia con solo decirle la palabrita mágica.


Ahora también le encanta jugar al "escondite". Sale corriendo cada cinco minutos para ocultarse tras la butaca, encerrarse en el baño o meterse en un rincón que le encanta entre la estantería y la cuna. Claro que lo divertido del juego es que nosotros salgamos tras él y le "encontremos".




Empieza a llamarle la atención pintar, así que tengo un cuaderno para él y unos plastidecores, que tengo que guardar a buen recaudo y sacarlos solo cuando yo estoy con él, porque si no fuera así se los merendaría uno a uno: No sé qué tendrán pero le encanta comérselos.



Habla por teléfono a todas horas, y cualquier cosa le sirve para hacerlo.
Se pone el "teléfono" en la oreja y dice "mamá, papá, muá".


Pero su juego favorito, y el mío también, lo hemos inventado hace unos días. Se trata de sacar todos los peluches de su cesta y, en su lugar, meter a Manuel, para a continuación volver a meter los peluches todos apretujados... Entonces él saca los muñecos, yo los vuelvo a meter y hacemos una guerra de peluches que le hace muchísima gracia. Y así pasamos el tiempo últimamente, peluche va peluche viene...

sábado, 17 de octubre de 2009

Algunas pequeñas cosas que estamos descubriendo

Estamos descubriendo cosas. Pequeñas y no tan pequeñas. Aquí van algunas:

-El chocolate: Manuel lo ha probado y le encanta! Igual que a su madre, aunque aún no le he dado del que a mí me gusta, que es el más puro, amargo y delicioso, con el 70% de cacao, como mucho, y con poco, muy poco azúcar. Ese es el chocolate que realmente vale la pena. Si tengo que ponerme un michelín de más, que sea con un buen trozo de chocolate amargo, y no con un bombón de chocolate con leche relleno de pralíné o cualquier porquería por el estilo. No, si tengo que pecar lo hago bién. Con chocolate del de verdad. Y por eso hasta hace poquito Manuel no había probado el chocolate. Porque el chocolate que tenía en casa tiene dos rombos, no es apto para bebés. Por fín hace un par de semanas le compré chocolate con leche en una tienda de productos ecológicos. Supongo que le recordó un poco a cuando estaba en el útero o algo así, porque durante el embarazo me puse ciega a chocolate... pero el caso es que desde el primer momento se volvió loquito. Se metió la onza entera en la boca, como hacemos los verdaderos amantes del chocolate, y dejó que se deshiciera poco a poco, para disfrutar plenamente de su sabor. Ahora le doy una onza pequeñita casi todos los días, o por la mañana o después de la merienda, si se lo ha comido todo. Me parece que le veo más feliz.




La primera vez que probó el chocolate

-Las muñecas: yo quería hacer la prueba para saber si a Manuel le gustan las muñecas "de niñas". Siempre he sospechado que nosotros creamos los gustos y aficiones de nuestros hijos a través de nuestras reacciones inconscientes ante ciertos juguetes, actitudes, compañías.... les moldeamos de la manera que queremos que sean, o a la manera que creemos que deberían ser. Si a los niños les gustan las pelotas y los coches y a las niñas las muñecas y las cocinitas es porque nosotros, sus padres, les animamos a jugar con aquellos juguetes que a priori les "corresponden" más por su género. Además, los regalos son normalmente de tendencia sexista: nadie le regala una camión a una niña ni una barbie a un niño. Por eso le pedí a mi vecina  que me prestara una de las muñecas-bebé de Carolina para ver si Manuel mostraba interés por ella. Me dejó una con su cochecito y todo, y desde entonces yo animo a Manuel para que meza al bebé, le ponga el chupete, le dé caricias... El primer día corría por el pasillo empujando el cochecito, que fué lo que más le gustó.... lo maló es que duró como mucho media hora, porque Manuel se tiró encima y lo rompió. Ahora el bebé anda por ahí tirado, huérfano, y Manuel no le hace ni caso, salvo cuando yo le digo, ¿dónde está el bebé? y entonces corre solícito a buscarlo. Pero lo cierto es que por ahora le hace mucho más caso a coches, pelotas, construcciones, cuentos y demás. Tal vez aún no tiene edad suficiente para bebés, esperaremos a ver cómo evoluciona.

-Los padres y el parque: lo suponía pero aún así me ha sorprendido ver que el parque, en estos tiempos, es aún cosa de las mamás. Se pueden contar con los dedos de una mano los padres que veo llevar a sus hijos a los columpios. Y cuando lo hacen es porque están acompañando a la madre. Pero padres solos con sus hijos en el parque... creo que de vez en cuando veo uno. Está claro que por mucha igualdad de derechos, incorporación de la mujer al mercado laboral, medidas de conciliación, paternidad responsable... la cruda realidad es que las madres seguimos llevando el peso principal del cuidado y la educación de los hijos. Yo no me quejo porque David es un padre ejemplar, y no solo me acompaña al parque cuando puede, sino que muchas veces, cuando su horario de trabajo se lo permite, baja él solo con Manuel y así yo puedo aprovechar para hacer otras cosas... Lo que me sorprende, y me indigna bastante, es que hay niños a los que veo a diario en el parque con sus madres, y a los padres ni los conozco. Entiendo que pueden tener horarios de trabajo más largos que las madres pero, ¿también trabajan sábados y domingos? El domingo pasado hacía un día precioso y el parque estaba a tope. Habría aproximadamente 15 niños, 10 madres, y...¡sólo 2 padres!, uno de ellos era el de Manuel. Qué suerte tiene mi niño!
Se me quedan cosas por contar en el tintero, pero Manuel se está despertando...

martes, 6 de octubre de 2009

En el Zoo


No pudo ser. Aunque al final no ganó Chicago, sino Río. Que es una de mis ciudades favoritas. Me encantan sus playas, su gente, la vida que hay en las calles, los deliciosos caipirinhas, el "coco gelato".... En fín, enhorabuena a todos los cariocas y espero que sean unos juegos olímpicos de éxito y a ritmo de samba, que ya tocaba! A ver si con un poco de suerte dentro de siete años nos podemos hacer una "escapadita" para allá.
Después del tremendo chasco del viernes, el domingo decidimos ir al Zoo a pasar el día. Con Manuel lo de "pasar el día" hay que entrecomillarlo, porque como aún duerme sus dos siestas y no hay manera de que lo haga en la sillita, al final nuestro día de zoo se vió reducido a tres horitas entre siesta y siesta. ¡Menos mal que vivimos cerca! Claro que al precio que salen las entradas dá bastante rabia verlo a medias, ¡18,50€ por adulto! ¿no es una barbaridad? Por ese dinero ya podían poner unas colchonetas para que duerman los bebés que salen sibaritas como el nuestro.

Le gustó mucho, como era de esperar, especialmente el oso.
Se quería meter en el establo con las vacas.

También fue mucho rato de la mano. Me ha costado un mundo conseguirlo, hasta ahora cuando intentaba llevarle así se tiraba al suelo enfadadísimo... así que estoy encantada. La verdad es que parece que esta semana se está portando mucho mejor... está más civilizado y también más cariñoso, a ver si le dura!

Le envío un besito a la abuela Mari que esta en Sao Paulo, y supongo que estará extrañando muchísimo a "su niño". Y un abrazo muy fuerte a toda la familia de Brasil. ¡Cuidadla mucho!

viernes, 2 de octubre de 2009

Tengo una corazonada


Madrid, 16 de julio de 2016.


“Manuel, cariño, hay que levantarse ya, que hoy es el gran día. ¿Has dormido bién?” Manuel se levanta de un salto y se frota los ojos, “Mami, hoy por fin voy a estrenar el uniforme, ¿y la bandera? ¿dónde está mi bandera?”

“Tranquilo mi vida, está exactamente donde la dejaste anoche antes de ir a dormir”


Manuel coge la bandera, lee la inscripción en voz alta y se queda pensativo: “Mami, ¿qué significa corazonada?



“Mira, corazonada significa esperanza, anhelo, ilusión, intuición… Hace 7 años, cuando tú eras aún un bebé, los madrileños tuvimos una corazonada. Queríamos creer que las olimpiadas iban a ser para nosotros…. Competíamos contra Tokyo, Rio de Janeiro y Chicago, ¡casi nada! El día que se reunió el COI, en Copenhague, la capital de Dinamarca, todos estábamos muy nerviosos. Cada país envió a sus delegaciones para convencer a los miembros del COI y conseguir su voto. Acudió incluso el presidente de Estados Unidos, Barak Obama (y su mujer, Michelle) para apoyar a Chicago… Por nuestra parte estaban los reyes y el presidente, pero claro, Obama era mucho Obama. Tu padre decía que no podía ser, que Madrid no sería olímpico porque Obama no iba a cruzarse el charco para volver a su país con las manos vacías…. Papá decía que esto de conseguir votos consiste en darles unos jugosos “sobrecitos” a los comisionarios…. Y que claro, en eso a los americanos no hay quien les tosa…. Pese a todo, yo nunca dejé de tener fé en que Madrid sería la elegida… Y mira, ¡lo conseguimos! Yo quería que tú vivieras ésto, que vieras tu ciudad engalanada para recibir al mundo. Eso sí, nunca imaginé que además fueras a participar en la ceremonia de inauguración. ¡Qué emocionante! Manuel, mi vida, la esperanza es el hilo con el que se teje nuestro futuro, la arcilla que construye nuestros sueños… ¿Qué sería de nosotros sin ilusión? Madrid es una ciudad abierta, alegre, vital… muchas veces caótica y desorganizada, pero llena de gente capaz de luchar por sus sueños, como hicimos para conseguir ser hoy la sede olímpica. Mi vida, quiero que tú también tengas corazonadas, y que nunca dejes de creer en lo imposible. Porque si quieres, puedes conseguir todo lo que te propongas.”

“¿Y cuándo nos vamos? Venga mami, no te enrolles, que hoy es el gran día”

sábado, 26 de septiembre de 2009

Una boda y casi 16 meses

Ayer estuvimos en la boda de Ana, mi íntima amiga. Fue una boda preciosa, y yo la viví de una forma muy especial, porque estaba implicada en todos los detalles. Ayudé a la novia a vestirse, le coloqué el velo, le llevé el perfume en mi bolso, la acompañé a retorcarse el maquillaje, .... todas esas cosas que me encanta hacer! Dios mío, cada día me parezco más a mi madre... La verdad es que las bodas pueden ser terriblemente aburridas cuando no te tocan de cerca, pero cuando sí lo hacen son divertidísimas, y nosotros anoche nos lo pasamos de miedo. Hoy estamos algo perjudicados, pero como Manuel se queda con su abuela hasta mañana, vamos a tener algo de tiempo para recuperarnos, menos mal! Y también para actualizar el blog, que últimamente no es fácil encontrar el momento.

Esta semana Manuel cumplirá 16 meses. Hace siglos que no cuento aquí sus pequeños logros y ha aprendido muchísimas cosas desde que cumplió un año, así que aquí van:

- Camina ya con mucha soltura y se cae solo cuando se emociona y acelera demasiado. De hecho ya empieza a correr, y yo detrás diciendo eso de "no corras que te caessssssss" (lo dicho, igualita que mi madre). Como ya se ha dado unos cuantos trastazos (con sangre en el labio incluida) no es que sea más prudente, pero ha aprendido a caerse poniendo las manos antes que los morros.... casi siempre. Estos días va con el labio de abajo bastante magullado porque el jueves se golpeó con el mueble de la tele. Y esto me lleva al segundo avance,

-La pelota: hace unos días ha aprendido a chutarla, y desde entonces se vuelve loco en cuanto ve una. Le encanta pegarle patadas una y otra vez y correr detrás de ella. Por simple que a mí me parezca el jueguecito, algo tendrá cuando desde tiempos ancestrales y hasta nuestros días los niños adoran los balones y de mayores se pirran por cualquier deporte que ponga en juego uno de estos juguetitos... Me pregunto si las niñas también sienten esa predisposición genética hacia el esférico o si es cosa de chicos. Y hay que decir que a Manuel se le dá bastante bién, y creo que está mejorando su coordinación gracias a este ejercicio. Eso sí, a mí me tiene frita porque la dichosa pelotita ha sido la culpable de que se diera varios trastazos considerables últimamente. Se emociona tanto que coge velocidad, se tropieza, y me sorprende que aún no se haya partido más dientes. Que por cierto:

-Tiene ya los dos colmillos de arriba asomando, y eso es lo que nos ha traído de cabeza los últimos meses. No es que ahora sea un niño dócil y tranquilo, que tampoco es eso. Pero está algo más manejable desde que salieron. También tiene ya tres o cuatro muelas.

-Ha aprendido a coger el tenedor y la cuchara y hace sus pinitos intentando comer solo. La mayoría de las veces se pone perdido de puré de la cabeza a los pies. Con las cenas que son más sólidas es algo más fácil, pero se pone a jugar, a tirar la comida al suelo y reconozco que no tengo mucha paciencia y la mayoría de las veces termino dándoselo yo. Así no va a aprender en la vida...

-Sabe subir y bajar escaleras. La mayoría de las veces lo hace a cuatro patas, pero esta semana me sorprendió subiendo las escaleras del tobogán de pie y agarradito a la barandilla y a mí, secretamente, me inundó un orgullo absurdo, como si se hubiera licenciado en medicina... Aaaaayyyyyy, cuánta ñoñería tengo desde que soy madre.

-Sabe agacharse en cuclillas para coger un juguete y volverse a levantar.

-Entiende prácticamente todo lo que le decimos, y conoce los nombres de sus animales de juguete, de los dibujos de los cuentos.... También sabe los ruidos que hacen los distintos animales, aunque el sonido que más le gusta es el del tigre, y te partes cuando le dices, "qué hace el tigre? y contesta "grrrrrrrrr", y qué hace el patito? y contesta otra vez grrrrrrrrr.

También conoce conceptos como abrir, cerrar, tapar, dormir, comer... Le hemos enseñado la idea de "en su sitio", y está aprendiendo que al terminar de leer un cuento lo volvemos a colocar "en su sitio". Es genial ver como coloca uno por uno todos los cuentos en la estantería, y sería aún más genial si al terminar no los volviera a tirar todos al suelo... pero todo se andará.

Si le pides un beso te dice "má" desde lejos, si le dá la gana, y si no te dá un manotazo y se va tan contento.... Su vocabulario no se ha ampliado mucho. Además de mamá y papá y sus parrafadas incomprensibles, Manuel dice: Nana, Hola y Yatá (ya está). Para el resto de cosas se hace entender sin ningún problema con su dedo índice apuntando distintas direcciones, o trayendo un cuento y sentándose a mi lado, o dándome el mando de la tele para que le ponga sus dibujos, o llendose a la puerta con las llaves en la mano para que le bajemos al parque...

Esta semana ha aprendido que cuando le pregunto "a quién quieres tú?" responde "mamá". Y cuando lo hace me parto de risa además de derretirme de emoción.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Ser padre SÍ es difícil (II)

Llevamos unos días algo difíciles. Manuel está de mal genio permanentemente, y yo lo achaco a que le están saliendo dos colmillos y dos muelas al mismo tiempo y supongo que le molesta. O eso, o simplemente le ha dado por ahí, que también puede ser. No es la primera vez que pasa, tuvimos un episodio parecido en agosto, pero parecía que había pasado y Manuel volvía a ser el niño risueño de siempre… Pero lleva una semana que protesta por todo, se enfada constantemente, se tira al suelo cada vez que no le dejamos hacer algo… En fin, lo que se dice un angelito.
En el parque no puedo ni intentar tener una conversación con las otras madres. Mientras ellas están de charlita tranquilamente viendo como sus pacíficas hijas (casi todas son niñas) juegan con la arena… yo corro detrás de Manuel intentando que no se parta la crisma. En cuanto me descuido un segundo la está liando. La nueva moda es intentar salir del parque para descubrir nuevos mundos… Eso me saca de quicio porque me asusta que un día se me escape y se meta debajo del autobús. Tiene 15 meses y ¡el parque se le queda pequeño! A este paso cuando cumpla dos años se va de casa, y su padre encantado, claro, ahora dice que tenemos que mandarle de Erasmus… y yo me lo estoy pensando. Me crispa especialmente cuando, en un arrebato porque no le dejo hacer lo que quiere, me pega un tortazo en la cara. Entonces me dan ganas de devolvérselo, y confieso que alguna vez lo he hecho (flojito, que nadie se escandalice). Sé que no es nada educativo, pero el que me conoce sabe que la paciencia no está entre mis virtudes, y que además tengo la mano bastante larga, así que me cuesta bastante contenerme.


En casa se comporta un poco mejor. Duerme bastante bién, aunque tiene sus noches, y normalmente prefiere madrugar el fin de semana (hoy, sábado, 7,15 para el bibe y después se ha dormido de nuevo hasta las 8,30). De lunes a viernes, cuando yo igualmente tengo que madrugar, se despierta entre 9h y 10h el muy sinvergüenza. Contenta me tiene.
Lo que más me duele es lo arisco que está estos días. No da abrazos ni besos, y en cuanto yo intento achucharle un poco me aparta todo ufano. Espero que sea solo una fase, porque estoy todo el día mendigando besos y no tiene ninguna gracia. Me siento como una enamorada no correspondida…


Lo que sí es gracioso es que ha aprendido a negar con la cabeza: lo hace todo el día a todas horas, y si tú le imitas se parte de risa. Estoy intentado que también diga sí, porque lo del NO por sistema dejará de tener gracia en dos telediarios, pero no ha habido suerte hasta ahora.

Esta semana tuvimos visita a la enfermera y la pediatra para vacunas y revisión: está altísimo, 82cm., pero de peso en la media, 10,700. Dice David que apenas lloró con los pinchazos, y parece que está sano como un roble. La pediatra solo dijo que tiene el prepucio todavía muy cerrado y me ha dado una pomada para que se lo vayamos abriendo poco a poco a base de tironcitos… me dá bastante grima, y a David ya ni os cuento… pero que todos los males sean esos. La verdad es que no nos podemos quejar, tenemos un niño sano y precioso, pero hay que ver la guerra que dá! Como buen géminis, es ciclotímico, y cuando está bién, es el más encantador y adorable del mundo, pero cuando tiene el día malo...

domingo, 6 de septiembre de 2009

Bailando

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Os decía hace unos días que Manuel está hecho un bailón de mucho cuidado. Aquí os dejo una prueba de ello. Es difícil grabarle porque por lo general en cuanto vé la cámara lo que quiere es quitármela y apretar todos los botones, pero el otro día tuve suerte. ¿No es genial? Le encanta toda la música pero últimamente flipa especialmente con Bruce Springteen, Michael Jackson, Madonna y el pop de los 80.

Ah! Se me pasó el cumplemeses otra vez, y ya son 15!

lunes, 24 de agosto de 2009

En la granja con el lechón...


No he podido resistirme al chiste fácil. El otro día hablaba de lo infernal que es viajar con un enano, pero lo que no dije es lo mucho que el peque disfrutó en el destino. Estuvimos en un pueblo de Badajoz, Los Santos de Maimona, visitando a la familia de mi suegra. Pasamos un calor absolutamente sobrehumano, pero mereció la pena porque tuvimos ocasión de saborear tomates como los de antes, higos recién caídos del árbol, y degustar un secreto de ibérico exquisito. Todo en compañía de gente estupenda, sencilla y generosa.



Manuel se portó solo regular, últimamente está hecho un trasto, ya no quiere ir de la mano, quiere correr por todas partes a su aire y si tratas de impedírselo se pilla un cabreo de no te menees. A quién habrá salido. Estuvo persiguiendo como loco a los gatitos, y cuando podía les daba "caricias" que eran más bién manotazos...
Solo se enfadó un poco cuando uno le robó su aspito.

El primo Santi, con quien hizo muy buenas migas, se empeñó en meterle a ver a los "guarros", y se asustó un poquito al principio, pero no lloró ni nada. Mi hijo es un temerario!

martes, 18 de agosto de 2009

Pequeños trucos para viajar con enanos

No es ningún secreto que viajar con niños en coche es un infierno. Y en singular también cuando se trata de Manuel, que montado en el coche vale por tres. En la última parte de las vacaciones, que por desgracia han terminado (no sé poner emoticones, pero léase con la cara más triste posible), hemos tenido ocasión de "disfrutar" de un par de viajes en coche con el lechón a sus 14 meses, y hemos aprendido algunas cosas que puede que a las demás mamás os sean de utilidad. Por eso he decidido compartirlas aquí con vosotras:

- Empezar el viaje por la noche, a eso de las nueve, después del baño y la cena, puede ser buena idea porque es probable, solo probable, que el bebé pase el viaje durmiendo. Peeero existen variables que pueden alterar esta ecuación: autopistas demasiado iluminadas, peajes y otras paradas a mitad de camino, que son necesarias para los que no llevamos pañal.... En una de esas Manuel se despertó cuando cerramos la puerta del coche y eso supuso casi una hora de "niño despierto lloroso porque tiene sueño pero está incómodo"... Así que en caso de conducir de noche, una de dos, no bebáis agua en las horas anteriores al viaje, haceros con un orinal, o bien sed muy, muy sigilosos ssshhhhh.
- Si decides aventurarte a viajar de día, en mi opinión alguien debería ir en la parte de atrás con el peque. Si no es así, a la larga lo sufrirá tu espalda, porque la posturita es imposible, y tendrás que hacer más paradas de la cuenta.
- Para que se le haga más corto, lo ideal es que el enano duerma una buena siesta al principio, así que nosotros le metimos en el coche bastante somnoliento tanto a la ida como a la vuelta. La tentación de recurrir a las "drogas" nos rondó por la cabeza (nada del otro mundo, sólo Chamodent, unas pastillitas para las molestias de los dientes que tienen algo de tranquilizante) pero al final no se las dimos e hizo el viaje "a pelo".
Nosotros hemos probado las dos variantes (viajar de día y de noche) y me quedo con el viaje de noche sin dudarlo, claro que la idea no te sirve si vas a un hotel o a un apartamento alquilado, porque no es cuestión de aparecer a las 2 de la mañana.

En caso de tener que viajar de día aquí el equipo básico para llevar en el coche:
Parasol: no sé cómo serán los vuestros, pero Manuel se ataca en cuanto le dá un rallito de sol en los ojos.
Cuentos y juguetes: los que más le gusten y entretengan, y alguno que sea "sorpresa", la novedad te puede dar hasta media hora de paz!
Gafas de sol (2) unas para ponértelas y otras, viejas, para jugar con él a ponerlas y quitarlas, al mío le hace muchísima gracia
Algún collar de cuentas, les encanta jugar con ellos, pero, por razones obvias, que no sea uno al que le tengas mucho cariño
Y luego lo típico: Agua fresquita, Chupetes, Galletas, Aspitos o similar, así como la Merienda y/o comida para las paradas
Estoy segura de que el DVD portátil para el coche debe de ser una gran adquisición, pero nosotros no tenemos y, aunque yo en mi faceta más consumista y burguesa quise comprarlo, David se niega en rotundo... Así que ni Dvd ni drogas por el momento...
Sin embargo, la necesidad agudiza la imaginación, así que hemos hecho un gran descubrimiento, y es un CD de "Canciones infantiles" de Rosa León. En los peores momentos del viaje, cuando Manuel se retorcía en la sillita, y ya ni cuento, ni collar, ni gafas ni aspito, ni las muecas de mamá, ni nada de nada servía para entretenerle... era escuchar los primeros acordes del disco y esbozar su maravillosa sonrisa mientras levantaba las manitas para seguir el ritmo. Son canciones clásicas, muy sencillas, "Los cochinitos", "La reina berenguela", "El barquito chiquitito"... pero gracias a la voz tan bonita de Rosa León no resulta nada cargante, así que nosotros lo podemos escuchar sin tener tentaciones de saltar del coche en marcha. Claro, que después de casi 800 kilómetros, cuando ya nos aprendimos de memoria las canciones y pusimos por quinta vez la pista 1, me dieron ganas de tirar el Cd (o al lechón...) por la ventana....

P.D: No tiene nada que ver, pero es importante que quede constancia: MANUEL DICE MAMÁ!!! Desde la semana pasada. Ya tocaba, no?

domingo, 2 de agosto de 2009

A la playa con el bebé

Estos días pasan a toda velocidad, y una quisiera que las vacaciones duraran siempre, con sus días soleados, sus aperitivos al sol y sus tranquilas tardes al borde del mar... qué gozada. Manuel disfruta muchísimo de todo lo que pasa a su alrededor. Está descubriendo el mundo y lo hace con tanto entusiasmo que nos contagia su alegría y su vitalidad.

Tanto entusiasmo y tanta energía que el primer día por poco se deja los dientes en el bordillo de la piscina... al final se quedó en un susto y un diente algo "recortado"... snif snif... Pero el caso es que se maneja de maravilla en la piscina pequeña, y con sus manguitos nada ya él solito algunos metros. Ahora empiezo a verle la utilidad a las clases de natación para bebés que me agotaban en primavera.

Por las tardes, después de la siesta (que dormimos los tres!) y la merienda, bajamos a la playa. Aunque está a solo unos metros del apartamento, cuando salimos por la puerta parece que nos vayamos de viaje... Impresionante la cantidad de trastos que hay que llevarse para pasar una horita al borde del mar, no me explico como lo hacen los que tienen tres niños y pasan el día con ellos en la playa... Nosotros llevamos la mochila con: el vasito del agua, las toallas, las cremas solares, los inevitables pañales y toallitas, un bañador, un pañal de esos especiales para el agua... todo para después bañarle desnudito, que es como él está más cómodo. También llevamos el chupete, kleenex, el cubo y la pala... La frase clave es "por si acaso", y eso incluye casi cualquier cosa que podáis imaginar. Así que hemos renunciado a llevarnos también las hamacas, y nos sentamos en la arena tan ricamente. Mi madre le ha comprado a Manuel una minisilla de playa con su sombrillita de lo más graciosa... pero me temo que, salvo que encontremos un porteador, no la vamos a estrenar este año.

Una vez en la orilla del mar, desnudito y cubierto de crema, mi niño está encantado jugando con la arena, hablando en su idioma incomprensible, escapando de las olas y riendo sin parar. Su padre y yo nos miramos y, sin palabras nos decimos que estamos ante uno de esos momentos perfectos, tan escasos, de felicidad completa.

jueves, 30 de julio de 2009

Hipersensible

Desde que nació Manuel me he vuelto hipersensible ante el sufrimiento de los niños. No es porque antes me diera igual, pero ahora, en mi posición de mamá, todos los niños son de algún modo el mío, y esta identificación me hace pasarlo fatal con determinadas informaciones que afectan a bebés (malos tratos, enfermedades, desnutrición...). Las noticias sobre niños que mueren de un golpe de calor, porque habían sido olvidados por sus padres en el coche, me hacen llorar y me asustan una barbaridad. Con la vida que llevamos en las grandes ciudades no me parece tan descabellado que a unos padres estresados y con falta de sueño, igual que yo, les pueda ocurrir algo así.
Y aunque sé que no son cosas comparables, también me hace sufrir el egoísmo de algunos padres que con eso de que son vacaciones, se empeñan en salir a cenar con su niño de dos o tres añitos, pretendiendo además que el pequeñajo no diga ni pío y se duerma en el carro sin rechistar... Anoche me dieron la cena. Nosotros tuvimos la suerte de poder "colocar" a Manuel, pero supongo que los de la mesa de al lado no tenían esa posibilidad, así que llegaron al restaurante con su bebé de unos dos añitos en el cochecito "MacLaren" (el mismo que yo tengo, que me consta que no es nada cómodo ni para dormir la siesta). Como es natural, el niño no se quería quedar en el carro, y protestó hasta que le sacaron, para después dar toda la guerra del mundo porque lo que quería a toda costa era corretear por el restaurante. Y su madre diciéndole que se callara, que se estaba portando fatal, y que como siguiera así se iba de nuevo al carro... ¡muy educativo! O sea, que como nosotros queremos ir a cenar fuera tú, bebé, renuncias a la comodidad de tu cuna y de tu habitación de siempre y tienes que dormir en una silla incómoda que nisiquiera se tumba del todo, a plena luz, rodeado de ruidos y humo de tabaco, y encima no vayas a quejarte porque te castigo... ¿No os parece terriblemente egoísta? Yo estaba horrorizada, y para aumentar aún más mi indignación, al ir al baño me encuentro con otra mamá y su niña de unos tres años que casi se quedaba dormida de pié... Era ya medianoche. Os parecerá que exagero, pero con padres así de irresponsables, creo que debería estar tipificado en alguna ley que los niños entre seis meses y seis años no puedan entrar en restaurantes después de las diez de la noche. He dicho.

sábado, 25 de julio de 2009

Me enfado y no respiro: Espasmo de sollozo

Tenía solo seis días de vida cuando lo hizo por primera vez, y a mí se me paró el corazón del susto. Le estaban haciendo la prueba del talón (crueldad ya de por sí intolerable para un bebé tan indefenso y su madre primeriza) y fue entonces cuando, en medio de su ataque de llanto porque aquella enfermera sin piedad le estaba exprimiendo el pié como si fuera una naranja, dejó de respirar durante unos segundos. A mí me pareció media hora, pero supongo que serían unos 10 o 15 segunditos "de nada".

Pues bién, ha llovido bastante desde entonces y ya no sufro tanto, pero Manuel sigue quedándose privado de vez en cuando. Lo hace cuando se dá un golpe fuerte, cuando se asusta mucho, y cuando se enfada porque le acostamos y en ese momento no le dá la gana de dormir, por mucho sueño que tenga. Dice mi libro de cabecera (Dr. Juan Casado: Qué me pasa mama?) sobre el tema que a ésto se le llama "Espasmo de sollozo", y que "a pesar de la aparente gravedad, los niños que se privan están sanos, no teniendo realmente estos episodios ni gravedad ni trascendencia. Los espasmos de sollozo son episodios dramáticos y voluntarios en que el niño deja de respirar, un niño por lo demás sano. Aparecen rápida e inmediatamente después de una rabieta, después o antes del inicio del llanto. La ausencia de respiración es de corta duración, alrededor de un minuto, aunque este tiempo parece mucho mayor para los adultos o padres que lo observan." Me parto, así que un minuto es "corta duración"... venga ya! y sigue, "los niños pueden ponerse azules, morados o pálidos. En ocasiones aparece pérdida del tono muscular, con la caída o desplome de la cabeza, tronco y extremidades. Si el niño está sentado o de pie puede simular convulsiones o pérdida transitoria de la conciencia. No es un trastorno epiléptico." Flipo con lo de "simular convulsiones", eso Manuel no lo ha hecho nunca, pero qué se supone que tengo que hacer si le pasa, decirle "venga lechón, no tengas cuento..."

También dice que es más frecuente en niños que en niñas y que afecta al 5-6 por ciento de los peques entre 6 y 24 meses, que se desconoce la causa, que no es una enfermedad: "Aunque los padres tienen sensación de urgencia o incluso temen por la vida del niño, estos episodios no tienen ningún riesgo, nunca producen la muerte, nunca conducen a enfermedades, ni lesiones ni secuelas"

Lo que hay que hacer, según este doctor, es "no intentar detener el espasmo ni soplarle, ni hacerle el boca a boca, ni zarandearle. Aléjate del niño prudentemente obsérvale desde lejos, intentando no mostrar tu inquietud. No le hables, no le reprendas, no chilles y no pidas ayuda. Si el niño tiene objetos en la boca o comida, retíraselo. Cuando el espasmo finalice, enfádate si el desencadenante fue un capricho o una rabieta. Si el desencadenante fue dolor o miedo, protégele, acurrúcale y acariciale. Después déjale dormir."

Yo la verdad que ni le soplo ni le zarandeo e intento mantener la calma. Ahora, lo de observarle mientras se priva a una prudente distancia... Ja! eso cuéntaselo a otra.
P.D: Ya estamos de vacaciones y mañana nos vamos a la playa, Yuppppiiiiiiii!!!!!!!!!

domingo, 19 de julio de 2009

Madrugones en Llavaneras

Es domingo, son las nueve menos cuarto y llevo casi dos horas despierta. Hoy Manuel ha amanecido a las 7:10 AM. Para pegarse un tiro. Sí, lo sé, soy muy exagerada. Pero es porque tengo mucho sueño. Lleva así desde el viernes, que es cuando llegamos a "Falcon Crest", la casa de mi prima en Llavaneras, cerca de Barcelona. El nombre es una licencia mía, creo que en realidad la casa se llama "Los Magnolios" o algo así, pero es que me recuerda mucho a esas mansiones gigantescas de las series americanas.


Manuel se lo está pasando pipa con sus primos Lucía y Mateo, que tienen casi cinco años. Son guapísimos y muy buenos, y los pobres estos días también madrugan por culpa del lechón. Pero su mayor descubrimientos estos días ha sido Luca, el labrador de la familia. Supongo que tendrá algo que ver lo mucho que a mí me gustan los perros, y que desde que tenía unos meses, cada vez que pasamos cerca de uno le digo entusiasmada, "mira qué guapo el perrito". Es increíble cómo les hacemos a nuestra imagen y semejanza, como dice Serrat en una canción que me encanta, "amenudo los hijos se nos parecen (...) cargan con nuestros dioses y nuestro idioma". Pues Manuel parece que carga con mi pasión por los perros, pero no ha heredado lo mucho que me gusta dormiiiiiiirrrrrrrr.

domingo, 5 de julio de 2009

Primeros Pasos

Hoy Manuel ha dado sus primeros pasos sin ayuda. Ha sido muy emocionante para los tres, y estamos muy contentos de que haya ocurrido estando tanto su papá como yo para verlo. He tenido la suerte de poder captar un vídeo del momento. Sé que es difícil de creer, pero yo SABÍA que iba a ocurrir, ¡y estaba preparada con la cámara!

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Después ha estado un rato practicando, no quería hacer otra cosa, y se reía como loco a cada paso.

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Agotado por tantas emociones, se ha quedado frito en el coche... el merecido reposo del guerrero.


Ahora comienza una nueva étapa, ¡Manuel bípedo! Qué rápido crece. Cada vez es más niño y menos bebé y eso me dá un poco de pena. Pero solo un poco, porque en realidad me encanta ver como se va haciendo mayor, verle contento, confiado y deseoso de avanzar y de aprender, y celebrar con él cada uno de sus logros.

sábado, 4 de julio de 2009

Vacaciones abueriles

Seguramente ya he comentado aquí lo importantes que son las abuelas de Manuel. Más que importantes: FUN-DA-MEN-TA-LES. Ambas derrochan cariño y ternura hacia el lechón, le llevan al parque, le sacan de paseo, le compran ropita y juguetes, le dan la merienda... Y se quedan con él cuando papá y mamá necesitan un "kit-kat" de la difícil tarea de la paternidad. Así, nosotros podemos hacer esas cosas que antes no valorábamos nada y ahora nos hacen suspirar: salir a cenar, al cine, o incluso de fin de semana...

Pero, llega el mes de julio y las abuelas, cual si fueran golondrinas, emigran a la playa. Así, sin contemplaciones, sin rellenar un cuadrante vacacional para evitar coincidencias... ¡Les parecerá bonito! Y nos dejan abandonados a nuestra suerte, sin recursos, ni descanso.

La vida sin abuelas es mil veces peor. Ayer nos invitaron a una cena libanesa en el Hotel Intercontinental. El plan no podía ser más apetecible, habían traído un chef de esos con "nosecuantasestrellas" y la degustación prometía ser histórica... Pero sin abuelas, nada que hacer. Intentamos que se quedara Lara, la sobrina de David, que está estudiando para ser profe de infantil y así hace prácticas... pero no coló. Tiene 20 años, era viernes noche y tenía planes, lógico! Así que anoche "disfrutamos" como nunca de la paternidad. Y no parece que esta noche vaya a mejorar la cosa.
En fin, menos mal que está para comérselo. ¿o no?

sábado, 27 de junio de 2009

Primeros días de verano

Ayer por la tarde bajamos a la piscina del "poli". Está delante de casa y el año pasado, cuando Manuel tenía solo dos o tres meses, ya habíamos estado pero, claro, nada que ver. Esta vez se lo pasó como un enano gateando por la charquita que hay para los niños, chapoteando y hablando su particular versión del japonés, que es para desternillarse..."tiquitacachucapacaricattttiaachapucacaba...." y así todo el día. Creo que va a ser la primera de muchas tardes de piscina este verano, porque en el parque ya no hay quien aguante el calor y en la piscina se está muy a gustito.
Mientras tanto, Michael Jackson ha muerto y no se habla de otra cosa. El primer vídeo musical que recuerdo es el de Thriller, con los muertos vivientes bailando lo que entonces llamábamos "breakdance", era genial! y entonces Michael era mulato, y hasta guapo... Para cuando Manuel lea ésto seguramente el mito de Michael Jackson será un poco como el de Elvis Presley, y habrá quien diga que está viviendo en Marte en una burbuja creada especialmente para él, y que se ha vuelto verde o algo por el estilo... Al tiempo.
Hablando del rey del pop, Manuel cada día se pirra más por la música y se ha vuelto de lo más bailón. En cuanto oye sonar una canción, o incluso la sintonía del telediario, sigue el ritmo con el culito y se menea con un salero que no sé muy bién de quién le viene. Bueno, puede que de su nana, que siempre ha sido bailona. Se apoya en el mueble de la tele y baila señalando el Ipod para que se lo encienda... qué peligro tiene! Me hace muchísima gracia... Y levanta los bracitos y todo para hacer aún más fiesta. A veces yo también me pongo a bailar con él y se parte de risa, y ya si está su padre y se une es el colmo de la diversión, y nos cubre de babas por la emoción del momento. Pero claro, no toda la música le gusta por igual, y prefiere los ritmos latinos. Será porque Inés le viene educando el oído hacia el merengue y la salsa del Caribe. También le gusta Shakira y Sabina, y se ríe como loco cuando le pongo un disco de canciones infantiles interpretadas por Rosa León.
Estos últimos días el trabajo me ha tenido muy absorbida y he pasado muy poco tiempo con Manuel, así que estaba deseando que llegara el fin de semana para disfrutarle a tope.

lunes, 22 de junio de 2009

Ropita para bebés

Cada vez me cuesta más trabajo encontrar ropa que me guste para Manuel. Menos mal que tengo una buena herencia de su primito Mateo, con lo que tengo que comprar poquitas cosas para completar el armario del peque.

Lo que me pasa es que soy un pelín especial para los colores, y desde que Manuel tiene un año y utiliza la talla 18 meses, cada vez se complica más la cosa. Me explico: a mí me gusta llevar a Manuel vestido en colores suaves, pastel: celeste, beige, blanco, piedra, marrón... en esa gama, que no es ni más ni menos que la que yo misma utilizo para vestirme acompañada del imprescindible negro. En los primeros meses no había problema. Podía vestir a Manuel en los colores que me gustan sin caer en la cursilería ni ponerle pololos ni volantes, que me espantan... y le llevaba tan mono. Vale, hasta ahí todo bién.

Pero Manuel crece. Yo diría que desmesuradamente, y ahora es un bebé muy grande, pero al fin y al cabo un bebé, y no quiero vestirle como si fuera un adolescente problemático, sino como lo que es, un dulce y adorable BEBÉ, que no merece utilizar determinados colores y estampados que considero horteras y estresantes (vale, sí, soy un poco radical)... Como mucho le puedo poner algo rojo, porque me encanta cómo le sienta y combina muy bién con el beige y su gama, pero hay ciertos colores, como el naranja, en todas sus tonalidades, el amarillo y el verde chillón... digamos que no entran en mis planes. Y aquí es donde me encuentro con el problema. En la mayoría de comercios, la ropa de bebé a partir de 12 meses es estridente y chillona. De pronto, se acabaron los ositos azules sobre fondo blanco y sólo encuentro ranas, dinosaurios y muñecos Disney por todas partes sobre fondos amarillos y, lo que es peor... NARANJAS!!!

Planta de niños de El Corte Inglés. Numerosos percheros de los que cuelgan prendas infantiles monísimas en tonos pastel. Encuentro el pijamita que busco, blanco con un motivo azul en la pechera. Estará muy guapo, decido llevármelo. Le pregunto a la señorita si lo tienen en talla 18 meses, "no, este perchero es solo hasta 12 meses, a partir de 18 tienes que mirar allí", dice tan contenta mientras señala otro burro repleto de prendas espantosas entre las que, cómo no, predomina el naranja... Aquí la prueba.


Me voy sin pijama.

Menos mal que Manuel tiene dos abuelas.

sábado, 6 de junio de 2009

Premios de tres en tres

Qué ilusión. Estaba escribiendo un post para contaros que la semana pasada recibí dos premios, y ahora acabo de ver que Laia me ha nominado para un tercero. La verdad es que nunca pensé que me fueran a premiar por el blog, pero me encanta!
El primer premio me lo ha dado Laura, gracias! y me ha gustado mucho porque, para ser merecedora del premio, me ha "obligado" a escribir un relato con las palabras VIDA, AMOR, LITERATURA, VIAJE, SEXO y CINE. Aquí va, espero que os guste

"Caminaba con ligereza, como si no llegara a apoyar del todo su peso sobre el suelo. Vista desde lejos, parecía un personaje de la literatura romántica, tan femenina y etérea. Lo observaba todo con la curiosidad de una niña, aunque su cuerpo era ya el de una adolescente. No se sentía cómoda dentro de aquellas ropas, pero se consolaba pensando que tenía toda una vida para acostumbrarse. No le quedaba más remedio, aquel viaje no había hecho más que empezar. Le gustaba mirarse en los escaparates de las tiendas, y comprobar, coqueta, como su cabello rubio seguía estando ahí, brillante y liso.
No paraba de recordar a los suyos, y se preguntaba si en casa las cosas seguirían como siempre. Le espantaba pensar que algún desalmado les metiera en una de aquellas terribles redes, igual que le ocurrió a su amigo, su amor, Tristán, cuando se escapó de casa en los meses prohibidos y no volvieron a verle desde entonces. Pasó frente a un cine y vio como el neón rojo parpadeaba anunciando “SEXO”: Se preguntaba qué significaría esa palabra porque estaba por todas partes. De pronto, una tienda de animales llamó su atención. Había unos preciosos cachorros en el escaparate y pegó su nariz al cristal deseando poder abrazarlos. También había una gigantesca pecera. Ya le habían hablado de que vería cosas así, pero una nunca está preparada. Era preciosa. Una especie de palacio de cristal, repleto de peces de distintos colores y orígenes, algunos eran nuevos para ella. Se sentía culpable por querer verlo más de cerca, pero no podía evitarlo. El corazón le dio un vuelco cuando Tristán movió la aleta para saludarla."


Ahora me toca premiar y retar a 6 blogs de mujeres, y las ganadoras son:

Laura, de La vida con Dani (quién dijo que no se puede premiar a quien te premia?)
Teresa de La polvera
Mamen Infante, de Srta Pepis
Mireia, de My Daily Style

También he recibido llena de orgullo una mariposa de mi amiga Teresa de la Cierva, que triunfa con su "Polvera". Gracias! Y mis 10 premiadas son las seis anteriores y además:
Elena, de Y sin embargo

Y el más reciente, un regalito de Laia, que colgaré con satisfacción en el blog, aunque la verdad es que no me siento nada "fuera de serie", sino una mamá bastante del montón... Como éste no viene con normas, premio a todas las que he mencionado arriba, y también a la mejor madre que conozco, LA MÍA! que aunque no tiene blog ni nada parecido, ¡ella sí que lo merece por aguantarme!

martes, 2 de junio de 2009

Su primera fiesta

Y menuda fiesta! Vino casi toda la familia, incluida la parte que vive en Barcelona (Gracias!), y también un montón de amigos con sus niños, Rut se encargó de pintarles las caras con muchísimo arte, hubo marionetas, una preciosa tarta, más regalos de los que puedo enumerar...

Yo temía que después de todo el despliegue, Manuel tuviera un mal día y decidiera pasar de todo o, peor aún, protestar todo el rato como hace a veces... Pero no, hubo suerte y Manuel disfrutó como el enano que es. No conseguimos que soplara la vela, pero estuvo muy contento y no paró un momento, pasando de unos brazos a otros y regalando a todos su sonrisa contagiosa. Me encanta que tenga un carácter tan alegre y sociable, que sea tan fácil hacerle reir.

Aquí unas fotitos del cumple.


Me encanta ésta. La nana, la yayita, la madrina y yo.








Aquí mi pequeño lechón vá a la caza de las marionetas...

Pero como no pudo hacerse con ellas, después se desquitó con la tarta. Era preciosa, verdad?


También tengo que deciros que estoy muy contenta, porque la semana pasada recibí dos premios de dos amigas bloggeras. Os lo cuento a fondo en mi próximo post, que espero sea muy pronto.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Casi un añito

Ando medio loca entre el trabajo, la casa y organizar el cumple, con la ayuda de Marta, la madrina, experta en fiestas infantiles. Pero estos días Manuel cambia tan deprisa que temo olvidarme si dejo pasar más días.
Es un terremoto, creo que ya lo he dicho. Se pone de pie y camina agarrado de los muebles y de cualquier cosa que pilla. Cada vez lo hace mejor y se cae menos.
Domina el gateo a la perfección. Tanto que sube las escaleras del tobogán él solito, y una vez arriba se lanza boca abajo riendo como un loco.
En el parque se ensucia más que ningún otro niño, y se niega a sentarse tranquilamente a jugar con la arrena. Prefiere explorar, subir, bajar, su curiosidad es insaciable... me tiene agotada!
Merienda fatal casi siempre, pero después parece que tiene hambre y se desquita comiendo arena... me pone negra
Ha empezado a masticar y le encanta. Se pirra por el jamón york, el pavo y la tortilla francesa. Por contra empieza a rechazar el puré. Quiere probar todo lo que comemos los mayores.
Ayer probó los gusanitos en el parque con su Nana (la abuela Concha, que ahora ha decidido cambiarse el nombre), y le vuelven loco.
Dice papapapa, titititti, cacacaca. Pero no dice Mamá. Desagradecido!
Se queda frito sin rechistar a eso de las nueve y media y duerme casi siempre de un tirón. Amanece alrededor de las ocho, aunque tiene días inspirados en los que aguanta hasta las nueve y media. Casi nunca coincide en fin de semana... Esos días su papá le quiere mucho más...
Tiene vocación de escalador y se quiere subir a todos los muebles, aunque por suerte todavía no lo consigue.
Ha aprendido a abrir cajones y ayer se pilló los dedos por primera vez con uno. Su padre dice que se tiene que pillar muchas veces y así dejará de hacerlo, pero yo lo dudo.
Le encanta que le lean cuentos, especialmente los que tienen ventanitas. La tía Catia le trajo el otro día uno muy bonito y lo mira con verdadera devoción.
Dá muy pocos abracitos y "muás", y ya casi nunca quiere estar en brazos. Eso me pone triste, pero es inevitable, ¡se está haciendo mayor!
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