Madrid, 16 de julio de 2016.
“Manuel, cariño, hay que levantarse ya, que hoy es el gran día. ¿Has dormido bién?” Manuel se levanta de un salto y se frota los ojos, “Mami, hoy por fin voy a estrenar el uniforme, ¿y la bandera? ¿dónde está mi bandera?”
“Tranquilo mi vida, está exactamente donde la dejaste anoche antes de ir a dormir”
Manuel coge la bandera, lee la inscripción en voz alta y se queda pensativo: “Mami, ¿qué significa corazonada?”

“Mira, corazonada significa esperanza, anhelo, ilusión, intuición… Hace 7 años, cuando tú eras aún un bebé, los madrileños tuvimos una corazonada. Queríamos creer que las olimpiadas iban a ser para nosotros…. Competíamos contra Tokyo, Rio de Janeiro y Chicago, ¡casi nada! El día que se reunió el COI, en Copenhague, la capital de Dinamarca, todos estábamos muy nerviosos. Cada país envió a sus delegaciones para convencer a los miembros del COI y conseguir su voto. Acudió incluso el presidente de Estados Unidos, Barak Obama (y su mujer, Michelle) para apoyar a Chicago… Por nuestra parte estaban los reyes y el presidente, pero claro, Obama era mucho Obama. Tu padre decía que no podía ser, que Madrid no sería olímpico porque Obama no iba a cruzarse el charco para volver a su país con las manos vacías…. Papá decía que esto de conseguir votos consiste en darles unos jugosos “sobrecitos” a los comisionarios…. Y que claro, en eso a los americanos no hay quien les tosa…. Pese a todo, yo nunca dejé de tener fé en que Madrid sería la elegida… Y mira, ¡lo conseguimos! Yo quería que tú vivieras ésto, que vieras tu ciudad engalanada para recibir al mundo. Eso sí, nunca imaginé que además fueras a participar en la ceremonia de inauguración. ¡Qué emocionante! Manuel, mi vida, la esperanza es el hilo con el que se teje nuestro futuro, la arcilla que construye nuestros sueños… ¿Qué sería de nosotros sin ilusión? Madrid es una ciudad abierta, alegre, vital… muchas veces caótica y desorganizada, pero llena de gente capaz de luchar por sus sueños, como hicimos para conseguir ser hoy la sede olímpica. Mi vida, quiero que tú también tengas corazonadas, y que nunca dejes de creer en lo imposible. Porque si quieres, puedes conseguir todo lo que te propongas.”
“¿Y cuándo nos vamos? Venga mami, no te enrolles, que hoy es el gran día”