Mostrando entradas con la etiqueta trabajo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta trabajo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de octubre de 2008

Mamá trabajadora

El lunes volví al trabajo. Se acabó la baja y con ella una etapa de mi vida. Y ahora empieza otra, que espero que sea mucho mejor que la anterior. Mejor porque, como alguien me decía en un comentario, trabajar me va a permitir ampliar un poco mi mundo, que durante estos meses ha sido muy muy pequeñito. Y porque, aún así, tendré las tardes para estar con Manuel, jugar con él, sacarle a pasear... Aunque esto último hoy es imposible porque lleva todo el día lloviendo en Madrid y no tiene pinta de que vaya a mejorar.




En el trabajo todo el mundo me pregunta por Manuel. Y yo, qué voy a decir, pues que es precioso, que se porta muy bién, que está muy grande... Pero es que es la verdad! Cuando llego del trabajo no me hace tanta fiesta como a mí me gustaría. Será que aún es muy pequeño, y yo creo que casi no se dá ni cuenta de que no estoy en toda la mañana. Lo cierto es que está muy bien atendido. Se queda con una chica que hemos contratado que se llama Inés y parece que está a gusto con ella porque le ríe un montón. Además, la abuela Mari vino el lunes y ha venido hoy, así que no le faltan atenciones y cuando yo llego no parece que me haya echado de menos. Yo sí le extraño, aunque no tengo demasiado tiempo de pensar en él porque para conseguir cumplir mi nueva jornada intensiva me paso el día sin levantar la cabeza, y por ir deprisa casi no voy ni al servicio.





La semana pasada durmió varias noches de un tirón, y yo tan contenta creyendo que ya habíamos abolido el bibe de la madrugada. Sin embargo, parece que sabe que vuelvo a madrugar... y esta semana el muy tragón ha decidido volver a pedirlo. Es aún más duro levantarse a darle el bibe cuando el despertador no perdona. Al menos tengo la suerte de que David se levanta algunas noches y así yo puedo dormir, si el insomnio me deja, claro... A ver si hay suerte y cuando empiece a darle cereales duerme más seguido. ¿Es verdad que aguantan más con los cereales o es sólo un mito?

lunes, 13 de octubre de 2008

Creciendo

Hoy comienza mi última semana de baja y estoy viviendo cada momento como una despedida. Esta mañana, después de darle el bibe a Manuel, le he metido en mi cama y nos hemos quedado los dos dormiditos hasta las 11, qué maravilla. Éstas son las cosas que echaré de menos. También cuando le hago el "spa" por la mañana: ponerle cremita, limpiarle los ojitos y la nariz, darle las vitaminas, vestirle, y después un poco de colonia, ver lo guapo que ha quedado y abrazarle y comérmelo a besos. Lo cierto es que volver a trabajar me provoca sentimientos contradictorios. Por un lado me da una pereza tremenda madrugar, y me agobia la idea de no tener tiempo para nada otra vez, ir de cabeza, mi jefe... Por otra parte, me hace falta tener de nuevo otras cosas en las que pensar, y estos meses alejada del trabajo me han servido para darme cuenta de que me gusta lo que hago, y creo que lo voy a retomar con más ilusión y energías que antes. Además, mi nuevo horario, de nueve a cuatro de la tarde, me dejará tiempo para estar con Manuel y ver como va creciendo.
Y es que estos días parece que se ha acelerado su desarrollo. Está muy grande y muy gordito, pero no me refiero a eso. Parece que ya quiere ser menos bebé y más niño. Empieza a querer alcanzarlo todo, a agarrar las cosas y metérselas en la boca. El otro día sujetó él solito el biberón del agua. También le hemos comprado un libro de tela que cruje y se entretiene un montón arrugándolo y metiéndoselo en la boca. Todo le llama la atención, y a mí cada uno de sus avances, cada uno de sus logros, me parece lo más importante del mundo, se me cae la baba y pienso lo listo que es, y lo despierto que está. Ahora entiendo a esas madres petardas que no hacen más que hablar de lo bien que sus niños lo hacen todo... Yo creo que voy a tener que morderme la lengua para evitar ser una de ellas.
Related Posts with Thumbnails