sábado, 17 de octubre de 2009

Algunas pequeñas cosas que estamos descubriendo

Estamos descubriendo cosas. Pequeñas y no tan pequeñas. Aquí van algunas:

-El chocolate: Manuel lo ha probado y le encanta! Igual que a su madre, aunque aún no le he dado del que a mí me gusta, que es el más puro, amargo y delicioso, con el 70% de cacao, como mucho, y con poco, muy poco azúcar. Ese es el chocolate que realmente vale la pena. Si tengo que ponerme un michelín de más, que sea con un buen trozo de chocolate amargo, y no con un bombón de chocolate con leche relleno de pralíné o cualquier porquería por el estilo. No, si tengo que pecar lo hago bién. Con chocolate del de verdad. Y por eso hasta hace poquito Manuel no había probado el chocolate. Porque el chocolate que tenía en casa tiene dos rombos, no es apto para bebés. Por fín hace un par de semanas le compré chocolate con leche en una tienda de productos ecológicos. Supongo que le recordó un poco a cuando estaba en el útero o algo así, porque durante el embarazo me puse ciega a chocolate... pero el caso es que desde el primer momento se volvió loquito. Se metió la onza entera en la boca, como hacemos los verdaderos amantes del chocolate, y dejó que se deshiciera poco a poco, para disfrutar plenamente de su sabor. Ahora le doy una onza pequeñita casi todos los días, o por la mañana o después de la merienda, si se lo ha comido todo. Me parece que le veo más feliz.




La primera vez que probó el chocolate

-Las muñecas: yo quería hacer la prueba para saber si a Manuel le gustan las muñecas "de niñas". Siempre he sospechado que nosotros creamos los gustos y aficiones de nuestros hijos a través de nuestras reacciones inconscientes ante ciertos juguetes, actitudes, compañías.... les moldeamos de la manera que queremos que sean, o a la manera que creemos que deberían ser. Si a los niños les gustan las pelotas y los coches y a las niñas las muñecas y las cocinitas es porque nosotros, sus padres, les animamos a jugar con aquellos juguetes que a priori les "corresponden" más por su género. Además, los regalos son normalmente de tendencia sexista: nadie le regala una camión a una niña ni una barbie a un niño. Por eso le pedí a mi vecina  que me prestara una de las muñecas-bebé de Carolina para ver si Manuel mostraba interés por ella. Me dejó una con su cochecito y todo, y desde entonces yo animo a Manuel para que meza al bebé, le ponga el chupete, le dé caricias... El primer día corría por el pasillo empujando el cochecito, que fué lo que más le gustó.... lo maló es que duró como mucho media hora, porque Manuel se tiró encima y lo rompió. Ahora el bebé anda por ahí tirado, huérfano, y Manuel no le hace ni caso, salvo cuando yo le digo, ¿dónde está el bebé? y entonces corre solícito a buscarlo. Pero lo cierto es que por ahora le hace mucho más caso a coches, pelotas, construcciones, cuentos y demás. Tal vez aún no tiene edad suficiente para bebés, esperaremos a ver cómo evoluciona.

-Los padres y el parque: lo suponía pero aún así me ha sorprendido ver que el parque, en estos tiempos, es aún cosa de las mamás. Se pueden contar con los dedos de una mano los padres que veo llevar a sus hijos a los columpios. Y cuando lo hacen es porque están acompañando a la madre. Pero padres solos con sus hijos en el parque... creo que de vez en cuando veo uno. Está claro que por mucha igualdad de derechos, incorporación de la mujer al mercado laboral, medidas de conciliación, paternidad responsable... la cruda realidad es que las madres seguimos llevando el peso principal del cuidado y la educación de los hijos. Yo no me quejo porque David es un padre ejemplar, y no solo me acompaña al parque cuando puede, sino que muchas veces, cuando su horario de trabajo se lo permite, baja él solo con Manuel y así yo puedo aprovechar para hacer otras cosas... Lo que me sorprende, y me indigna bastante, es que hay niños a los que veo a diario en el parque con sus madres, y a los padres ni los conozco. Entiendo que pueden tener horarios de trabajo más largos que las madres pero, ¿también trabajan sábados y domingos? El domingo pasado hacía un día precioso y el parque estaba a tope. Habría aproximadamente 15 niños, 10 madres, y...¡sólo 2 padres!, uno de ellos era el de Manuel. Qué suerte tiene mi niño!
Se me quedan cosas por contar en el tintero, pero Manuel se está despertando...

8 comentarios:

Patry dijo...

mmmm chocolate!!! si te digo la verdad, yo soi un poco loca.Me encanta el chocolate, de todo tipo pero ese q dices tu de puro no me gusta nada el chocolate amargo!!!
Y te digo q soi loca pork Alba probó el chocolate hace bastantes meses,con menos de 1 año.Cuando yo estaba embarazada comia chocolate a todas horas,y se ve que lo ha heredao.Todos los dias come chocolate!!!

LO del bebé,es verdad lo q dices.YO tb pienso q somos los padres los q les inculcamos las cosas.A mi sobrino por ejemplo le encantan las escobas y fregonas, y su madre no tuvo ningun reparo en comprarle un cubo d fregona con su fregona y todo.A Alba le gustan los coches,los carritos,las muñecas.... le pone su tete y todo!!!

Y lo de las padres es cierto,siempre se ven madres!!! Manuel es un niño con mucha suerte.Muahhhh

Por cierto el papá d Alba tb viene al parke jijijij

MissManjolita dijo...

el chocolate: a la minimanjolita tb le gusta un monton... chocolate, palmeritas de chocolate, nocilla... aunq no suelo darle, nada mas un poquito de vez en cuando. aunq es una maravilla ver la cara de ffelicidad q pone y como pide mas mas!!
las muñecas y los coches: normalamente es cosa de los padres "dirigir" a los nños con los juguetes. cuando yo er pequeña, era impensable q un niño jugara con muñecas y esas cosas. ahora hay un monton de niños por la calle q pasean las sillitas de juguete y a nadie le parece mal. a la mini le gustan los coches y las motos un montnon.
el parque: es cierto q la mayoria son madres, es un pena, pq cuando la mini baja con su padre al parque se lo pasan los dos muy bien. creo q muchos padres desaprovechan la oportunidad de pasar un buen rato jugando con sus hijos! ya se q muchos no pueden por horarios y tal, pero el q puede...

María Eugenia León dijo...

Hola guapa. Aquí estoy de nuevo y después de leerte la verdad es que me apetece chocolate pero lo primero es dejarte un nuevo premio. Lo tienes en mi blog y se llama “Este blog también es femenino e inteligente”. Yo ya lo sabía pero por si acaso alguien lo dudaba ahí lo tienes. Besitos en vena

Simplemente yo dijo...

Pero que cara de pillo tiene este niño!! esta guapísimo con chocolate incluído.

Tienes razón en lo del parque, sólo hay mujeres!! además que cuando una se convierte en madre y baja al parque se vuelve sociable de pronto, jaja.

Muchos besos

Karina dijo...

El chocolate ha sido la mejor cosa que la conquista trajo de América! :-) A Àlex (todavía no cumple el año) le he dado una pizquita a probar y parece que le encanta, pero a la que le chifla es a Laia... ante un buen helado de chocolate no hay quien la pare!

De los juguetes los mios juegan con todo, con una buena pelota o bien con los bebés de Laia... pero lo que les encanta a los dos son los cochecitos... aquí no hay distinción entre si es niño o niña... :-)

Laura dijo...

mmmmm...chololate... te escribo mientras como un trocito de ese que te gusta tanto de 70% cacao (ji,ji,ji). Dani todavia no lo ha probado pero si se parece a sus padres le encantara ; )

Manuel esta guapisimo y que grande!!!

La Abuela dijo...

La genética no falla....... Qué familia de chocolateros!!!! y nunca mejor dicho, pues hasta ha habido una "fábrica de chocolate" en la nuestra. Mi niño está ideal y he comprobado lo que le gusta ta delicioso manjar,es tronchante ver como lo paladea y su cara de pillo haciendolo. Bueno es que est´´a hecho un bombón y es taaaaaaaaan bueno!!!!!!.
os quiero

malglam dijo...

Yo opinaba como tú en cuanto a los gustos de los niños y las niñas... Hasta que tuve niños. A mi niño nunca le han gustado los muñecos y se vuelve loco por los coches. A la niña no le habíamos comprado ninguna muñeca ni nada "de niña". Los abuelos le regalaron una y se convirtió en su juguete favorito. Le encantan los bolsos y el otro día la descubrí pintandose los labios con una cera.

En cuanto al parque, tienes razón. Somos las madres las que llevamos el peso de la educación de nuestros hijos y algunas, con suerte, conseguimos que nuestros compañeros se impliquen un poco, pero, yo por lo menos, no he conseguido que tome la iniciativa.

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