Maldita crisis. Les bajan el sueldo a los funcionarios, las pensiones congeladas, los medicamentos contados por pastillas, y los niños vendrán sin su hogaza debajo del brazo… Todo el mundo diciendo que el Gobierno no toma medidas para paliar el déficit, y ahora que lo hace va directamente a por los críos cortando por lo sano con el cheque-bebé. Un poco Herodes este gobierno. A la industria del automóvil que no le falte, si los bancos hacen “ay”, todos al rescate… eso sí que es importante, pero la industria de los niños no recibe ayudas. Dirá ZP que para qué, después de experimentar como los bebés sonrosados y regordetes, tan monos al nacer, se convierten en siniestros miembros de alguna tribu urbana que no se quitan el uniforme ni para ir a ver al mismísimo Obama. Cría cuervos.
Tampoco es que el cheque-bebé fuera la panacea universal. 2500 € no dan para mucho al precio que está el kilo de lechón…. Pero es que tampoco han ofrecido mejores alternativas. La red de guarderías públicas es escasa, las medidas de conciliación entre trabajo y familia inexistentes, y ahora también lo serán los incentivos a la natalidad.
Y claro, luego están los que dicen que los dosmilquini fueron una medida electoralista de Zapatero, que además no sirve para fomentar realmente la bajísima natalidad, que es muy cara para la Seguridad Social y encima tampoco es equitativa ni justa por lo de ser universal… Lo que quieran, pero algo es algo. Nuestros dosmilquini se fueron directos a pagar la derrama para reformar la escalera, así que ni cuna ni pañales ni ajuar del bebé, que para eso tuvimos una buena herencia y la ayuda familiar. Otros lo gastarán en la leche de continuación, que es carísima, o en ir al super… y alguna que otra, me consta que se lo ha entregado directamente al cirujano plástico para hacerse algún arreglito postparto…, y oye, por qué no, eso también es bueno también para la economía.
No habrá cheque-bebé para los nacimientos posteriores al 31 de diciembre de 2010. Con la medida el gobierno se ahorra 1500 millones de euros. Ya estoy viendo a las embarazadas que salgan de cuentas por esas fechas dando votes para acelerar el parto y poder cobrar el cheque… Ay! Y ese primer nacimiento del 2011, el que van siempre las cámaras a grabar en la clínica. Esta vez los papás estarán un poco menos felices, y 2500€ más tiesos…
viernes, 14 de mayo de 2010
jueves, 6 de mayo de 2010
Pupa pito
Por el título os habréis hecho una idea de la temática del post. Pues eso, que hoy os voy a hablar de prepucio, glande, retracción, fimosis... palabras que los hombres les provocan un instantáneo encogimiento que me hace mucha gracia. Hay que ver lo delicaditos que son ellos con sus partes... me gustaría verles sentados en el potro del ginecólogo, y ya no digo en la sala de partos... El otro día, en "El Homiguero", hicieron una demostración muy graciosa de lo que tenmos que padecer las mujeres sobre ese potro de torturas. Por cierto, ahora que me acuerdo de los momentos pasados en el potro, digo yo, que como es posible que a estas alturas no se haya inventado un sistema mejor de colocación de las piernas, porque el frío y duro metal para reposar los talones no creo yo que sea propio de este siglo... Desde aquí hago un llamamiento a los fabricantes de instrumental médico, para que se lo curren y modernicen las camillas ginecológicas, que lo que tiene mi médico parece más bién que lo ha heredado de su vecino el veterinario.
Pero a lo que iba... Que mi niño tiene "pupa pito", así lo dice él, con cara llorosa y agarrándose sus partes nobles cada vez que hace pis. Ayer le llevó mi madre a la peditara porque está resfriado, y aprovechando la visita, le dieron un buen tirón para bajarle el prepucio. Por lo visto lo tiene demasiado adherido al glande, y eso puede generar infecciones y problemas en el futuro. Es ya la segunda vez que le hacen ésto y el pobre lo pasa fatal. Menos mal que esta vez me he librado de pasar por el trance, porque yo no llevo nada bién lo de sujetar a mi nene mientras la pediatra le "tortura". Una pediatra nada cariñosa por otra parte.
Ahora tengo que seguir yo "retrayendo" el prepucio a diario, en la bañera, y aplicándole una cremita, porque aún no se separa completamente. Esto ya me lo dijeron en la revisión de los 18 meses, pero no he sido muy constante con el tema, en parte porque Manuel se escaquea, y en parte porque me dá pena hacerle daño. Pero casi va a ser mejor hacerlo yo que dejar que le den otro tirón en la próxima visita.
Es la primera vez, por otra parte, que Manuel es capaz de verbalizar qué es lo que le duele. Qué gran paso! Ya podía haber venido con esto de serie...
Pero a lo que iba... Que mi niño tiene "pupa pito", así lo dice él, con cara llorosa y agarrándose sus partes nobles cada vez que hace pis. Ayer le llevó mi madre a la peditara porque está resfriado, y aprovechando la visita, le dieron un buen tirón para bajarle el prepucio. Por lo visto lo tiene demasiado adherido al glande, y eso puede generar infecciones y problemas en el futuro. Es ya la segunda vez que le hacen ésto y el pobre lo pasa fatal. Menos mal que esta vez me he librado de pasar por el trance, porque yo no llevo nada bién lo de sujetar a mi nene mientras la pediatra le "tortura". Una pediatra nada cariñosa por otra parte.
Ahora tengo que seguir yo "retrayendo" el prepucio a diario, en la bañera, y aplicándole una cremita, porque aún no se separa completamente. Esto ya me lo dijeron en la revisión de los 18 meses, pero no he sido muy constante con el tema, en parte porque Manuel se escaquea, y en parte porque me dá pena hacerle daño. Pero casi va a ser mejor hacerlo yo que dejar que le den otro tirón en la próxima visita.
Es la primera vez, por otra parte, que Manuel es capaz de verbalizar qué es lo que le duele. Qué gran paso! Ya podía haber venido con esto de serie...
jueves, 29 de abril de 2010
Cosas maravillosas
Navegando aquí y allí he encontrado un blog que bién merece una visita. Se llama “1000 Awesome things” (1000 cosas maravillosas) y su autor tratan de hacer una lista (en inglés) de esas pequeñas, inesperadas, anecdóticas, cotidianas alegrías que nos da la vida: una canción que suena en el momento justo, el olor a pan recién hecho, un rayo de sol sobre la espalda en invierno… Las ideas más insospechadas caben en esta web, y hay algunas con las que coincido plenamente.
#995 encontrar dinero que no recordabas haber perdido (en una chaqueta, el abrigo del año pasado, o en ese bolsito que solo uso para las bodas, un clásico!)
#977 el olor a gasolina (lo sé, estoy enferma, a mí también me encanta, y también el de pegamento de contacto, los rotuladores permanentes, y las cerillas)
#973 dormir en sábanas limpias (ahhh! adoro ese momento, esa sensación fresca, cuando aún huelen a suavizante… y si son blancas y de algodón muchísimo mejor)
#970 usar el baño del hall de un hotel cuando estás haciendo turismo (Adoro los baños de los hoteles. Cuanto más lujosos, mejor. Estuvimos en Nueva York cuando estaba embarazada, y hacía pis cada media hora, así que creo que conocimos los baños de todos y cada uno de los hoteles de Manhattan)
La primera vez que conduces, estornudar tres veces seguidas, pelar una naranja de una sola pieza, tu almohada, el olor a cebolla frita (y a ajo!), recibir correo escrito a mano, dormir la siesta acompañado, un día de nieve… ¡Hay tantas cosas maravillosas! ¿Cuáles son las vuestras?
De las que he leído, mis favoritas son:
#520 cuando un bebé se queda dormido sobre tu pecho (si ese bebé es tu hijo, la alegría se multiplica)
#570 el abrazo de un bebé antes de irte (que si es tu hijo te hace salir por la puerta con una sonrisa que dura al menos hasta llegar al coche)
#995 encontrar dinero que no recordabas haber perdido (en una chaqueta, el abrigo del año pasado, o en ese bolsito que solo uso para las bodas, un clásico!)
#977 el olor a gasolina (lo sé, estoy enferma, a mí también me encanta, y también el de pegamento de contacto, los rotuladores permanentes, y las cerillas)
#973 dormir en sábanas limpias (ahhh! adoro ese momento, esa sensación fresca, cuando aún huelen a suavizante… y si son blancas y de algodón muchísimo mejor)
#970 usar el baño del hall de un hotel cuando estás haciendo turismo (Adoro los baños de los hoteles. Cuanto más lujosos, mejor. Estuvimos en Nueva York cuando estaba embarazada, y hacía pis cada media hora, así que creo que conocimos los baños de todos y cada uno de los hoteles de Manhattan)
La primera vez que conduces, estornudar tres veces seguidas, pelar una naranja de una sola pieza, tu almohada, el olor a cebolla frita (y a ajo!), recibir correo escrito a mano, dormir la siesta acompañado, un día de nieve… ¡Hay tantas cosas maravillosas! ¿Cuáles son las vuestras?
De las que he leído, mis favoritas son:
#520 cuando un bebé se queda dormido sobre tu pecho (si ese bebé es tu hijo, la alegría se multiplica)
#570 el abrazo de un bebé antes de irte (que si es tu hijo te hace salir por la puerta con una sonrisa que dura al menos hasta llegar al coche)
sábado, 24 de abril de 2010
Días primaverales
Tiene cierto imán para las niñas mayores, y aunque alguna se le resiste, como Carolina, la mayoría le persiguen y tratan de "cuidarle" quiera él o no. Pero con ellas es más delicado que conmigo y no se enfada ni las pega cuando le agobian.
En general tiene muy buen carácter, y salvo algunos días, en los que está para regalarle, es bastante bueno y fácil de llevar. Me encanta que sea sociable y que no tenga problemas a la hora de prestar sus juguetes. Tiene bastante empatía con los otros niños, y cuando alguno llora, él le presta enseguida su pala, o se acerca para darle un abrazo, y a mí me dan ganas de comérmelo a besos, y me siento orgullosísima. Con los más pequeñitos es cuidadoso y espera a que se quiten para tirarse por el tobogán y no atropellarles. Casi siempre es un niño adorable, que está creciendo muy deprisa. El mes que viene cumplirá dos añitos, ¡los terribles dos se acercan!
viernes, 16 de abril de 2010
Otro papón
La hora del baño ha sido siempre para Manuel uno de sus momentos preferidos del día. Le encanta jugar en la bañera, chapotear, hacer pompas, y últimamente llenar cualquier clase de recipiente y echarse el agua sobre la cabeza le hace muchísima gracia. A mí no me hace tanta cuando se le ocurre la feliz idea de vaciar el agua de su cubo fuera de la bañera empapando el suelo y mis zapatillas. Lo hace para llamar mi atención, porque lo de ser una mujer multitarea tiene muchas vertientes. Una de ellas es que mientras Manuel chapotea una aprovecha para desmaquillarse y ponerse sus cremitas, depilarse las cejas, y hasta en ocasiones aplicarse alguna mascarilla... Las cosas de la cosmética, que a veces me despistan un poco, momentos que el lechón aprovecha para pensar maldades. Los días que le baña su papá no ocurren estas cosas, porque él se sienta tranquilamente en la banqueta y comparte con Manuel los chapoteos. Pero yo soy una mujer ocupada y aprovecho como puedo los pocos minutos que tengo para mí.
Además de dejar el baño como el Aquopolis, ahora la nueva moda es no querer salir de la bañera ni a tiros. Ya tuvimos una fase parecida hace unos meses, que se solucionó y creía yo que estaba olvidada. Pero ha vuelto con más fuerza. Cuando le digo a Manuel que quite el tapón de la bañera, me lo dá todo obediente él. Pero al ratito, en cuanto ve que queda poca agua, el muy sinvergüenza, se sienta sobre el sumidero con una sonrsisa pícara, me mira y me dice: "otro papón (tapón)" y ahí se queda tan contento. Sí, qué mono y tal, muy divertido, no? yo también me reí la primera vez, pero os aseguro que cuando esto es a diario pierde toda la gracia. Después de insistir mucho rato, por las buenas o por las malas, y con la bañera ya vacía, al final le tengo que sacar casi siempre a la fuerza, con pataleta incluida. Un día probé a marcharme y dejarle solo en el baño, con la bañera vacía. Yo le veía desde el pasillo a través del espejo y el tío estaba tan campante. Pasaron cinco minutos en los que yo me atormentaba pensando en qué sería peor, si el resfriado que indudablemente iba a agarrar, o la factura del gas natural por poner la calefacción a 30 grados. Obviamente fue un fracaso, me vió el farol sin duda, porque no me llamó ni una sola vez y aún así le tuve que sacar a rastras de la bañera.
Ayer vino la madrina de Barcelona, mi prima Marta, y tuvo una gran idea para acabar con la batallita del baño. Algo tan simple como apagar la luz!! Cómo no se me había ocurrido antes. Cuando empezó a escabullirse como siempre, le dije, Manuel, se acabó el baño, mira la luz se apaga y hay que salir. Tardó menos de un segundo en ponerse de pie y salir de la bañera. No sé cuánto me durará el truco, pero ufff, creo que al menos tengo por delante unos días de paz a la hora del baño.
Además de dejar el baño como el Aquopolis, ahora la nueva moda es no querer salir de la bañera ni a tiros. Ya tuvimos una fase parecida hace unos meses, que se solucionó y creía yo que estaba olvidada. Pero ha vuelto con más fuerza. Cuando le digo a Manuel que quite el tapón de la bañera, me lo dá todo obediente él. Pero al ratito, en cuanto ve que queda poca agua, el muy sinvergüenza, se sienta sobre el sumidero con una sonrsisa pícara, me mira y me dice: "otro papón (tapón)" y ahí se queda tan contento. Sí, qué mono y tal, muy divertido, no? yo también me reí la primera vez, pero os aseguro que cuando esto es a diario pierde toda la gracia. Después de insistir mucho rato, por las buenas o por las malas, y con la bañera ya vacía, al final le tengo que sacar casi siempre a la fuerza, con pataleta incluida. Un día probé a marcharme y dejarle solo en el baño, con la bañera vacía. Yo le veía desde el pasillo a través del espejo y el tío estaba tan campante. Pasaron cinco minutos en los que yo me atormentaba pensando en qué sería peor, si el resfriado que indudablemente iba a agarrar, o la factura del gas natural por poner la calefacción a 30 grados. Obviamente fue un fracaso, me vió el farol sin duda, porque no me llamó ni una sola vez y aún así le tuve que sacar a rastras de la bañera.
Ayer vino la madrina de Barcelona, mi prima Marta, y tuvo una gran idea para acabar con la batallita del baño. Algo tan simple como apagar la luz!! Cómo no se me había ocurrido antes. Cuando empezó a escabullirse como siempre, le dije, Manuel, se acabó el baño, mira la luz se apaga y hay que salir. Tardó menos de un segundo en ponerse de pie y salir de la bañera. No sé cuánto me durará el truco, pero ufff, creo que al menos tengo por delante unos días de paz a la hora del baño.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)