Una no puede ser siempre la mamá perfecta. Hay tardes en las que Manuel se pone insoportable. Como la de hoy. Se aburre de los juguetes a los dos minutos y solo quiere ir en brazos de un lado para otro de la casa o bien estar de pié y "caminar", con sus diez hermosos kilos atacando mis lumbares, que ya son una pura contractura. Pues bien, para esos ratos, en los que una ya no sabe ni qué hacer, unos señores muy listos y muy piadosos con las madres inventaron Baby Einstein. En estos momentos, mientras yo posteo felizmente, mi pequeño lechón está diciéndole cosas que sólo él entiende a unos muñequitos muy simpáticos que salen en la tele... No es maravilloso? Como madre responsable que soy, sé que no está bién tener a los niños enchufados a la caja tonta todo el día. Pero para un rato... ¡es una gozada! Aunque pase por delante de la tele, Manuel ni me mira, no pestañea, le encanta. Hasta ahora le ponía uno que se llama "Baby Mozart", que es para bebés de 0 a 3 años, y es una bendición, me asegura 40 minutos de absoluta tranquilidad en los que me da tiempo de ducharme, maquillarme si tengo que salir, hacer la cena o, como hoy, escribir un post. Hoy está viendo por primera vez "Baby Galileo", que va sobre el universo y las estrellas y se recomienda a partir de los nueve meses. Parece que por ahora no tiene ninguna queja.