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lunes, 23 de agosto de 2010

En Bali

El sábado llegamos a Bali, así que hoy es nuestro tercer día aquí, y aunque os va a parecer increíble, Manuel dice ya en inglés "thankyou" y "hello", así como algunas otras palabras ininteligibles que debe de escuchar por ahí y repite con mucha voluntad, pero no hay quien las entienda... Pero hoy voy a recopilar aquí algunas de sus frases de estos días, que me han hecho partirme de la risa:
En el hotel, a los peces que hay en el estanque:
-Hola pez, me llamo Manel, el lechón.
-Coge el teléfono de la habitación y le pregunto -"¿a quién vas a llamar?"- y contesta todo convencido -"al tío Carlos"-
- "Manel se ha portado muy mal" o "muy bién", según le dé.
- "No, a la pitina no, mami, vamos a la piti"
- "Manel es una sirenaaaaa"
Está disfrutando de lo lindo de estos primeros días. La gente aquí adora a los niños, y en todas partes le dedican atenciones y sonrisas, así que él feliz y contento. Hoy le ha dicho al camarero la siguiente frase,  que me ha matado:
- "Señor, por favor, patatas fritas para mi niño"...
Me lo comooooooo

jueves, 12 de agosto de 2010

A comer (el método Estivill)

Sé muy bién que los métodos del doctor Estivill levantan ampollas entre aquellas madres y pediatras que siguen otras corrientes, o tienen una manera distinta de afrontar la crianza, y que prefieren regirse por la crianza natural, el colecho, etc... Yo creo que en esto de la maternidad no podemos ser "partidarios" o " forofos" de uno u otro médico, como si de fútbol se tratase, ni de unas "técnicas" determinadas o inamovibles. En mi condición de madre inexperta, yo lo que hago es ir probando y aplicando lo que mejor me vaya, a mí y a mi hijo, que por algo soy su madre, y se supone que quien mejor le conoce (espero que el papá ejemplar no se ofenda, pero es que una le ha parido...).

El caso es que a mí el método Estivill para dormir me fué muy bién, y desde que lo aplicamos (véase post al respecto) Manuel se duerme solo, y salvo algunas temporadas pasajeras, el tema del sueño nunca ha sido un problema en casa.


Así que después de unos días en que cada comida se había convertido en una pequeña batalla con el lechón, decidí que necesitaba un MÉTODO para conseguir que el monstruito comiera como es debido porque me estaba volviendo loca de atar. Fuí a la librería y estuve mirando la oferta al respecto. Estaba el consabido libro de Estivill y también el de Carlos González, Mi niño no me come. Estuve tentada de comprar ambos, y hacerme yo misma un max-mix... pero mi situación de mudanza-atacada-de los nervios, me impide leer tanto. Además, ojeando el libro de Carlos González, me pareció que más que darme unas pautas para conseguir que el crío coma bién, me iba a convencer de que no pasa nada, de que el niño ya comerá cuando tenga que comer y que ningún niño se muere de hambre. Pues vale. Supongo que no morirá de inanición, pero yo quiero que coma fruta y verdura sin que ello suponga un drama familiar.

A estas alturas os habréis dado cuenta de que compré el libro de Estivill. Es un manual chiquitín que tampoco es que te diga ninguna palabra mágica para que el niño coma, pero te da unas pequeñas claves que por el momento me han sido bastante útiles. Os cuento:

- Rutina, rutina, rutina: siempre el mismo lugar, el mismo plato y cuchara, sin tele ni distracciones. El acto de comer también se aprende, y la mejor manera para que los niños adquieran un hábito es repetirlo una y mil veces.

-Ante todo mucha calma: el niño no debe percibir nuestro malestar cuando rechace la comida. Si lo hace estamos perdidos.

-Si no quiere comer, debemos permanecer impasibles, darle un plazo determinado de 3/4/5 minutos, y quitarle el plato de delante como si no pasara absolutamente nada. Lo de los tiempos se parece un poco al método para enseñarles a dormir, y se trata de darles tres oportunidades para comer, alargando cada vez el tiempo que les dejamos delante del plato. Si no comen en cada intervalo, hay que quitarles el plato de delante, e ignorarles ampliamente durante los minutos posteriores, para después comenzar de nuevo el proceso. Si después de las tres veces el niño no come, se le deja sin comer, pero sin enfadarse ni reñirle. Eso sí, no se le puede dar ningún tentempie hasta la siguiente comida.

Yo aún no he aplicado el método, ni mucho menos. Por ahora lo único que he hecho es cambiar mi actitud hacia el tema de la comida, no enfadarme cuando no quiere comer, aparentar indiferencia, y tratar de reforzarle positivamente cuando sí lo hace. ¡Y funciona! Tampoco es que ahora el peque me persiga para comer su fruta, no nos engañemos, pero come un poquito mejor que antes y, con mucha paciencia, he conseguido que, en lugar de cerrarse en banda cada vez que ve una manzana, se coma la mitad, o  a veces más, si luego tiene como premio un huevo Kinder o un helado de chocolate. Vaaaale, ya sé que eso no es exactamente el método Estivill, pero ya os he dicho al principio que yo paso las técnicas de los libros por mi propio filtro.

jueves, 5 de agosto de 2010

En construcción

Si vives en Madrid lo sabes. Esta es una ciudad siempre en construcción. Por donde vayas hay obras, aceras levantadas, grandes socabones, gruas y taladradoras. La eterna "mejora" de nuestra ciudad ha dado como fruto todo un género de chistes sobre nuestro alcalde, "el topo Gallardón". Los madrileños bromeamos con sorna sobre su adicción a una tuneladora que utiliza por doquier y que costó nosecuantos millones de euros y él quiere amortizar a toda costa. Con la crisis tiene cada vez menos gracia la cosa, porque ahora los presupuestos escasean y las obras se alargan aún más, dejando el paisaje urbano triste y polvoriento, y el tráfico imposible, cómo no.
Este verano le ha tocado a nuestro barrio, y están construyendo una nueva pasarela para llegar a la Casa de Campo. Parece cosa pequeña, pero llevan ya un par de meses con las grúas y excavadoras al pie de nuestra ventana, así que nuestro particular despertador, además del lechón, son los ruidos de las obras, que comienzan  a eso de las 7,30 de la mañana. Yo estoy ya hasta el mismísimo moño, pero a Manuel le encanta. En cuanto escucha los ruidos quiere asomarse a la ventana a ver las grúas, y podría pasar horas mirándolas.  Lo más gracioso es que ha adquirido un amplísimo vocabulario en términos de construcción. Distingue perfectamente, y nombra: grúas, excavadoras, hormigoneras y taladradoras. Ayer, ibamos por la calle  y la nana le dijo, "mira Manuel, una grúa", a lo que contestó mi niño, "no, nana, una nigonera naranja", sólo le faltó el "no tienes ni idea". Ya se sabe, el vocabulario se adapta al medio. Dicen que los esquimales conocen más de 30 tipos de color blanco y sus 30 palabras correspondientes...

viernes, 2 de julio de 2010

Cosas inconexas

Hace tanto que no escribo que me siento incapaz de hacer un post con un solo tema, así que aquí va una mezcla imposible de lo que estamos viviendo últimamente:

- El trabajo me ha tenido absorbida en el último mes. Me cuesta mucho desconectar y duermo fatal, aunque Manuel lo hace a pierna suelta y de un tirón la mayoría de las noches.
- Se porta bastante bien casi siempre, aunque también es un pequeño tirano. Un Géminis de libro sin lugar a dudas. Es simpático y cariñoso cuando quiere pero tiene un genio terrible que no sé de quién ha heredado…
- Ayer subió el IVA dos puntos. El papá ejemplar está seguro de que la economía se animará con esta medida del Gobierno. Yo no estoy deacuerdo, y tengo la sensación de que esta crisis no va a acabar nunca. Espero que el papá ejemplar tenga razón.
- Está muy alto, más que algunos niños de tres años, pero es delgado y fibroso y tiene un cuerpo super atlético. Creo que de mayor va a ser un cañón del colorao.
- Habla por los codos, y ya construye frases bastante largas. Dice por favor y gracias, ¿no es para comérselo?
- Estoy completamente enamorada de mi hijo, se nota?
- Han empezado las rebajas y tengo un mono terrible de arrasar en Zara y Mango. También me muero por ir al cine a ver “Sex and the city 2”. Al menos esta noche tengo noche de chicas y os aseguro que LO NECESITO, aunque no tenga nuevo modelito de las rebajas para ponerme.
- Por fin verano! Se ha hecho esperar pero ha llegado y yo estoy feliz, aunque ande sudorosa y con la frente brillante a todas horas. A Manuel también le encanta el calor y, sobre todo, la “piti” (piscina)
- Con los manguitos consigue flotar sin que le sujete nadie, y se emociona tanto que da unos gritos terribles. Lo malo es que una vez dentro del agua no hay quien le saque, aunque tenga los labios amoratados y le castañeen los dientes.
- España jugará el sábado los cuartos de final del la Copa del Mundo y nuestra casa debe de ser la única del país en la que no se ven los partidos de la roja. No nos gusta el fútbol, aunque Manuel se vuelva loco por cada pelota que ve, y no descarto que en unos años tengamos que ir a verle jugar en el equipo de alevines...
- “E mío” , se oye a todas horas… de repente ha desarrollado un instinto posesivo exagerado, y va siempre con algo en cada mano. Un coche en una mano y el chupete en la otra, Ely en una mano y un cuento en la otra, una pelota y un palo… lo que sea pero las manos ocupadas, hasta para dormir.
- Hemos descubierto que se le dan muy bien los puzles, tiene unos de animalitos que son para niños de tres años y los hace ya en un pis pas.
- Me han entrado las prisas para quitarle el pañal. De repente le veo enorme para seguir usándolo y estoy decidida a ponerme YA con este tema. Voy a quitar las alfombras de casa y a partir de mañana se acabaron los “dodotis”, al menos de día. Ya os contaré qué tal la experiencia.

martes, 8 de junio de 2010

Terribles dos

Suelo derrochar amor en mis posts y la verdad es que soy de un empalagoso que doy asco. Pero hoy no. Hoy voy a confesaros que he tenido muy malos pensamientos este fin de semana. El enano se ha portado tan mal que me preguntaba en qué hora se me ocurrió que tener hijos podía ser buena idea, y por qué no me habría decidido yo por un perro, con lo mucho que me gustan. Como dice el papá ejemplar, los canes son más cariñosos, mucho más dóciles y uno les puede mandar al jardín cuando dan guerra.


En Madrid era puente y hemos estado cuatro días en Barcelona, en casa de mi comadre. Ella tiene tres hijos preciosos, que van rectos como velas y cuyo comportamiento bastante ejemplar. Eso tampoco ayuda. Por el contrario, Manuel ha sido una mezcla entre el  niño del exorcista y el increíble Hulk. Despierto desde mucho antes de que sea legal, ¡¡¡¡¡¡6.30AM!!!!!, lloriqueante y muerto de sueño todo el día, desobediente, pegón, llorón (sí, ya lo he dicho, pero es que ha llorado mucho), hiperactivo, caprichoso, arisco…

Está claro que este niño mío no asume bién los cambios en su rutina, que está pasando por una fase digamos difícil, que los “terribles dos”, y tal cual… pero desde ya mismo lo digo: Yo así NO PUEDO.
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