Mostrando entradas con la etiqueta 20 meses. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 20 meses. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de febrero de 2010

Carismático

Seguramente estoy totalmente cegada por el amor de madre. Seguramente. Sin embargo, tengo que deciros, desde ya mismo, que Manuel va a ser todo un líder natural. Mi hijo tiene carisma, sí señor. Como lo siento lo digo. No sé si será el más guapo o el más listo, pero estoy segura de que cuando sea mayor su teléfono no dejará de sonar, tendrá montones de amigos en facebook, tuenti, twitter, o lo que se estile allá por los años 20, y no le faltarán planes ni ligues.

 Me encanta, y me llena de orgullo maternal, que tenga ese talento innato para ganarse a su público. En estas últimas semanas ha descubierto que los otros niños pueden ser muy divertidos, especialmente los mayores, y hace todo lo que puede para llamar su atención y que le dediquen unos minutos de juego. Se lo pasa de miedo con sus primos Elena y Álvaro, pero su magnetismo no se limita a la familia, nada de eso, él se gana a quien se le ponga por delante, y si en el parque, o en plena calle, vé a algún niño de entre tres y 10 años, se dirige a él en su jerga incomprensible como diciendo, jugamos? Generalmente lo consigue y entonces parece que el resto del mundo desaparece y él es el niño más feliz del mundo. Una vez que tiene a su presa, no la deja escapar fácilmente, y no tiene problemas en perseguirla, o llamarla a voces si osa marcharse de su campo de su campo de visión: "nenaaaaaaa", "neneeeeeeee", grita mi lechón a todo lo que le dan los pulmones. De vez en cuando premia a sus víctimas con algún mua para que vean que él no solo pide, que también dá.... Y las niñas (que son casi siempre niñas, qué le vamos a hacer) se quedan algo perplejas por esos repentinos ataques de cariño, pero en general no se quejan, debe de ser que les gusta.

El muy zalamero, ha aprendido a hacer que le perdonemos sus travesuras a base de caricias y sonoros muás en cuanto nos ve enfadados. Sabe como utiilizar la sonrisa y la carcajada, , dosifica como nadie los besos y los cariños, que siempre están a punto para ganarse a tíos, primos y abuelos, pero que a nosotros, los "de casa", nos los "vende" más caros.... todo un conquistador está hecho mi lechón, ¿se hará político? ¡Quién sabe!

La única que se le resiste es Carolina, la vecinita de arriba, que tiene 9 meses más que Manuel y es una niña preciosa y muy lista. Crecen juntos y, tal vez por eso, ella no duda en ignorarle ampliamente, rechazar sus intentos de acercamiento, y hasta pegarle algún guantazo de vez en cuando. Y es que ella sabe de sus miserias, le ha visto en momentos digamos "comprometidos", estilo vomitonas, cambios de pañal etc, y parece que su encanto personal con ella no funciona. Os dejo una foto de hace algunos meses, bañándose juntitos en amor y compañía, antes de que Carolina le declarara persona non grata. Ya se sabe, amores reñidos...

sábado, 6 de febrero de 2010

Comiditas

Manuel siempre ha comido muy bién, tanto en cantidad como en variedad, pero de un tiempo a esta parte se está volviendo muy especialito con el tema de la comida. Le gustan cuatro o cinco cosas: la sopa  es su plato estrella, y es su cena unos cuatro días a la semana. También le gusta la tortilla de patata (con cebolla, mucha cebolla), el puré de verduras, las albóndigas, de ternera o pollo, y la pasta. La fruta no quiere ni verla, y como mucho chupa un par de gajos de mandarina de vez en cuando o se come medio plátano. El pescado lo tolera pero hay que insistirle bastante. El arroz no parece que le guste mucho, y cuando le dí a probar el arroz con leche (que me sale buenísimo por ora parte) vomitó sin miramientos a la primera cucharada.

En general lo de masticar no le entusiasma, y se cansa enseguida. Hasta el punto de que a estas alturas le siguen gustando mucho los potitos. Le consulté a la pediatra, que es la mujer más parca en palabras que podáis imaginar, y me dijo que no me preocupara, que si tenía que triturarle la comida una temporada no era problema. El caso es que de eso hace más de dos meses y no parece que tenga intención de cambiar. ¡Me veo dándole purés con doce años!

Alimentado está,  porque sigue tomándose su bibe de desayuno y antes de dormir, y además cuando el menú le gusta se lo come de maravilla. Sin embargo, me preocupa que ha tomado la costumbre de vomitar en cuanto la comida no le gusta demasiado. Él solito se provoca el vómito, empieza con una arcada y acaba echándolo todo. Y lo hace bastante amenudo, unas dos o tres veces por semana. ¿A alguna le ha pasado algo así?

domingo, 31 de enero de 2010

Subiendo peldaños: 20 meses

Mi niño ya ha cumplido 20 meses y creo que es el momento de hablar de sus avances, que en los últimos meses han sido muchos e importantes. Creo que ha dado pasos de gigante en muchos aspectos de su desarrollo, y especialmente en lo que se refiere al lenguaje. Se ha soltado a hablar y conoce ya un montón de palabras, y lo que es más importante, cada día aprende alguna nueva porque está tremendamente receptivo y repite todo lo que le decimos. Algunas de las palabras que ha aprendido últimamente:

Otro/Otra: lo repite a todas horas, y lo pronuncia perfectamente.Cuando termina un capítulo de Pocoyo dice "otro", y lo mismo cuando terminamos de leerle un cuento, en cambio cuando se trata de una popa (pompa de jabón, otra palabra nueva), dice "otra".

Pipa: que se traduce como "sopita", su plato favorito hasta el momento, que además está aprendiendo a comérsela él solito. Estoy haciendo un ejercicio de paciencia infinita para conseguirlo, y me pongo negra viendo como el suelo se va llenando se minibolitas de pasta que luego tendré que recoger, pero es la única forma de que aprenda, no?

Atu: Azul. Sabe decirlo, aunque no tanto reconocer el color en sí. Siempre que le preguntas de qué color es algo, por ejemplo "¿de qué color es el coche de papi?"atu", "¿de qué color es Ely?", "atu", "¿de qué color es mami", "atu" y así sucesivamente...

Uno, dos, tes: Al fin hemos conseguido que al preguntarle "cuantos años tienes" conteste "uno", y enseñe su dedito. Cuando lo hace me dan ganas de comérmelo a besos, y generalmente lo hago!
Nanel: ya sabe decir su nombre, y ahora cuando quiere hacer las cosas él solito nos dice muy enfadado, "no, nanel, nanel"

Aquí: esta palabra es muy importante porque le sirve para indicarnos que tenemos que sentarnos justo aquí, y en ningún otro lugar, para jugar con él, o para darle agua, o para darle la comida... Hay que ver lo mandón que se ha vuelto.

Abre: le encanta decirlo porque consigue que le abra las puertas, los botes, etc...

Pato, Lula, Ely, Autobus, Tren, Avión, Agua, Tete, Más... y seguro que me dejo un montón en el tintero.

 Me encanta ver como aprende nuevas palabras todos los días, y es divertido ver este proceso tan increíble.
Manuel es un niño listo e inquieto, curioso y muy rápido, vital, alegre y muy sociable. Tiene días imposibles, como todos los niños, y entonces me agota y tengo ganas de salir corriendo. Aún así, estoy totalmente loca por él. Tengo arrebatos de amor amenudo, y a veces le doy abrazos tan fuertes que le aplasto, ¡pobrecito! Debe de pensar, qué pesada es mami, todo el día achuchándome. No me importa, pienso seguir haciéndolo.
Related Posts with Thumbnails