Quiero parar el tiempo... y dejarle así, justo como ahora.
Con sus 16 kilitos tan manejables, y poco más de un metro de estatura.
Ahora que me pregunta a cada rato, "¿ya tengo cuatro años?"
Ahora que corre a recibirme cuando le recojo en el cole, y me dá un enorme abrazo que casi me tira al suelo.
Ahora que me pregunta "mami, tú sabes saltar así de alto?", y que se empeña en hacerme el zumo de naranja porque "Manuel es muy fuerte y mami no".
Así, igualito que ahora y poniendo esa carita de ilusión al preguntarme si cuando tenga 2131 años será más grande que papi.
Que siga preguntándome a voz en grito en el supermercado, "qué te parece si compramos fresas?", aunque tenga que explicarle que no las compramos porque en noviembre están carísimas.
Que no cambie, ni crezca, no corre prisa que aprenda que en lugar de "yo sabo" se dice "yo sé".
Que siga señalando la letra A, la D, la M, con el mismo entusiasmo cuando las vé en cualquier cartel por la calle, y grite "mira mami tu letra! o algo tan inconexo como, "mira hay una D de Papi!"
Como ahora, que hacemos carreras para llegar a la cama "a toda velocidad" y se acurruca a mi lado para que le cuente "un cuento muuuuuy laaaargo"
Y sí, supongo que cada edad tiene su encanto, y que con cuatro o cinco años habrá también momentos fantásticos... pero por mí pueden esperar. Ojalá pudiera parar un poquito el tiempo, tres o cuatro meses nada más, para disfrutar un poco más de este momento en que mi niño es lo más divertido y lo más tierno sobre la faz de la tierra.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
domingo, 27 de noviembre de 2011
Camisetas y complementos con arte
Hay gente con mucho arte, con estilo y buen gusto, que sabe hacer cosas con las manos que una servidora no igualaría ni en un millón de años. Beatriz es una de esas personas y por suerte, después de la insistencia de su familia y amigos, por fín se ha lanzado a ir un poco más allá de la mera afición y ha montado una tienda online con sus preciosas camisetas y complementos para niños. Aquí algunos de sus diseños.
Os invito a que le echéis un vistazo a su página porque lo que hace es realmente especial. Se llama las Aventuras de Kika y en ella podéis encontrar prendas infantiles hechas a mano con mucho cariño y diseños muy divertidos. Por ahora el catálogo es pequeño, pero Beatriz lo irá ampliando (¡y me ha soplado que está creando una colección para niños!) porque lo que le sobra son ideas y creatividad.
También la puedes encontrar en facebook, y en su blog http://lasaventurasdekika.blogspot.com/
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| Kika Viajera Kika Granjera También hace diademas tan monas como ésta |
También la puedes encontrar en facebook, y en su blog http://lasaventurasdekika.blogspot.com/
martes, 22 de noviembre de 2011
Elegir colegio
Y no me refiero a colegio electoral... que ese no se elige, sino del otro.
Qué difícil esto de elegir un colegio donde mi hijo pasará tantas horas, aprenderá a leer, a sumar, a estudiar, a relacionarse... formará su carácter, qué difícil. El cole al que vá Manuel este año es fantástico, pero es una escuela infantil en la que, aunque quisiéramos, solo podríamos tenerle hasta los seis años. Tienen un sistema educativo en el que juntan a los niños de 3 a 6 años en una misma aula y con la misma profesora pero trabajando en distintas mesas y a diferentes niveles. Me encantó esta idea desde el principio porque es un programa muy flexible en el que, por ejemplo, si un niño de los más pequeños se interesa por aprender lo que están trabajando los niños de cuatro años, puede hacerlo. Y por qué no, si un niño de cinco añitos vá algo más despacio y se siente más cómodo con lo que hacen los de cuatro, también se permite que se cambie de mesa. Además, toda la enseñanza es biligüe en inglés y eso, al volver de Bali y escuchando al lechón mezclar constantemente inglés y español, me motivaba mucho.
Me gusta que el cole sea muy familiar, que haya poquitos niños y su sistema de "asamblea". No sé si será esa la causa o es que mi niño es listo así, de nacimiento, pero aprende rapidísimo los fonemas, sabe casi todas las letras, cuenta ya hasta treinta y está empezando a sumar. Es un niño con una curiosidad natural inmensa, y eso es buenísimo. Si lo combinara con un pelín más de capacidad de concentración sería la bomba... pero en fin, ¡nadie es perfecto!
Pero lo cierto es que el curso que viene Manuel no seguirá en este pequeño cole-burbuja y le vamos a cambiar a un cole "de verdad". En parte porque tengo muy claras las ventajas educativas del sistema de asamblea para los niños de tres años, pero no estoy tan segura de que los niños de cuatro y cinco se vean tan beneficiados.... especialmente el mío, con su escasa capacidad de concentración. También por otros motivos, económicos sobre todo, y porque este cole es tan familiar que le faltan servicios, actividades extraescolares, posibilidades de extensión de horario, etc... tan necesarios para padres y madres trabajadoras.
Así que me enfrento a la ardua tarea de elegir el cole en el que, presumiblemente, mi hijo estudiará los próximos 8 años. Y como mis cuñados son ambos profesores con montones de años de experiencia, el otro día les pregunté cuáles qué cosas debía tener en cuenta a la hora de elegir el colegio. Y me pareció curiosa la respuesta. Sobre todo porque, siendo ellos profesores (y de lo más eruditos, por cierto) me sorprendió la poca atención que le prestaron a la parte académica. Aquí sus recomendaciones por si a alguien más le resultan útiles:
- Olvídate de los rankings que se publican sobre los "mejores colegios". Son de lo más aleatorio, y evalúan solo a un grupo, que puede resultar que ese año era un grupo de niños buenísimo y sube mucho la nota del cole, y al año siguiente no tiene nada que ver.
- Elige un cole cerca de casa: es lo mejor para conocer a los amigos de tu hijo y que te resulte fácil y cómodo llevarle a las fiestas de cumpleaños que le inviten.
- Fíjate en las instalaciones, pero, especialmente, en los servicios que el centro ofrece: ¿tienen programa de desayunos? ¿actividades extraescolares? ¿aula de música?
- El inglés es importante, pero que no sea una excusa para dejar de aprender lengua, matemáticas, ciencias naturales...
Qué difícil esto de elegir un colegio donde mi hijo pasará tantas horas, aprenderá a leer, a sumar, a estudiar, a relacionarse... formará su carácter, qué difícil. El cole al que vá Manuel este año es fantástico, pero es una escuela infantil en la que, aunque quisiéramos, solo podríamos tenerle hasta los seis años. Tienen un sistema educativo en el que juntan a los niños de 3 a 6 años en una misma aula y con la misma profesora pero trabajando en distintas mesas y a diferentes niveles. Me encantó esta idea desde el principio porque es un programa muy flexible en el que, por ejemplo, si un niño de los más pequeños se interesa por aprender lo que están trabajando los niños de cuatro años, puede hacerlo. Y por qué no, si un niño de cinco añitos vá algo más despacio y se siente más cómodo con lo que hacen los de cuatro, también se permite que se cambie de mesa. Además, toda la enseñanza es biligüe en inglés y eso, al volver de Bali y escuchando al lechón mezclar constantemente inglés y español, me motivaba mucho.
Me gusta que el cole sea muy familiar, que haya poquitos niños y su sistema de "asamblea". No sé si será esa la causa o es que mi niño es listo así, de nacimiento, pero aprende rapidísimo los fonemas, sabe casi todas las letras, cuenta ya hasta treinta y está empezando a sumar. Es un niño con una curiosidad natural inmensa, y eso es buenísimo. Si lo combinara con un pelín más de capacidad de concentración sería la bomba... pero en fin, ¡nadie es perfecto!
Pero lo cierto es que el curso que viene Manuel no seguirá en este pequeño cole-burbuja y le vamos a cambiar a un cole "de verdad". En parte porque tengo muy claras las ventajas educativas del sistema de asamblea para los niños de tres años, pero no estoy tan segura de que los niños de cuatro y cinco se vean tan beneficiados.... especialmente el mío, con su escasa capacidad de concentración. También por otros motivos, económicos sobre todo, y porque este cole es tan familiar que le faltan servicios, actividades extraescolares, posibilidades de extensión de horario, etc... tan necesarios para padres y madres trabajadoras.
Así que me enfrento a la ardua tarea de elegir el cole en el que, presumiblemente, mi hijo estudiará los próximos 8 años. Y como mis cuñados son ambos profesores con montones de años de experiencia, el otro día les pregunté cuáles qué cosas debía tener en cuenta a la hora de elegir el colegio. Y me pareció curiosa la respuesta. Sobre todo porque, siendo ellos profesores (y de lo más eruditos, por cierto) me sorprendió la poca atención que le prestaron a la parte académica. Aquí sus recomendaciones por si a alguien más le resultan útiles:
- Olvídate de los rankings que se publican sobre los "mejores colegios". Son de lo más aleatorio, y evalúan solo a un grupo, que puede resultar que ese año era un grupo de niños buenísimo y sube mucho la nota del cole, y al año siguiente no tiene nada que ver.
- Elige un cole cerca de casa: es lo mejor para conocer a los amigos de tu hijo y que te resulte fácil y cómodo llevarle a las fiestas de cumpleaños que le inviten.
- Fíjate en las instalaciones, pero, especialmente, en los servicios que el centro ofrece: ¿tienen programa de desayunos? ¿actividades extraescolares? ¿aula de música?
- El inglés es importante, pero que no sea una excusa para dejar de aprender lengua, matemáticas, ciencias naturales...
domingo, 30 de octubre de 2011
Cosas que pasan
Este viernes en el cole han celebrado Halloween. Yo he estado en Valencia por trabajo de lunes a jueves, así que poco o nada de tiempo de preparar el disfraz para mi lechón. En un alarde de originalidad le he vestido de Spyderman, y yo que creía que habría al menos cinco niños con el mismo disfraz (17,90€ en H&M), pero ni uno oye... Resulta que en Halloween hay que disfrazarse de muertos vivientes, vampiros y demás... ¡y yo sin enterarme! Hay que ver lo obedientes que somos a veces los españoles. Y los americanos, culpables de la creación de la fiesta temática en torno a lo malvado, se disfrazan de lo que les dá la gana y se quedan tan anchos.
La semana pasada, Eta anunció el final del terrorismo con la misma patética y aterradora escenografía que viene utilizando en sus comunicados desde que tengo memoria. Un gigantesco suspiro de alivio se escuchó en nuestro país. Me alegra saber que en el futuro el terrorismo será solo un mal recuerdo para España.
Manuel está aprendiendo las letras a toda velocidad. Cada letra se asocia al nombre de una persona, y así la M es "su letra", la A es "mi letra", la P es la de papi, la E la de Elena, la N la de la Nana y así sucesivamente... Tiene un bonito cacao mental porque en el cole aprenden las letras en inglés, de manera que la W se llama "vaveyiu", y la "C" es, alternativamente "ce" y "si"... Cosas del bilingüiismo.
Empieza la campaña electoral para las elecciones del 20 de Noviembre en las que con casi toda seguridad, arrasará el PP. Hoy cuando iba a comprar el periódico me han parado para presentarme el programa de UPyD. Me gusta esa forma tan cercana de comunicar, y el programa me convence. A ver si no lo estropean en la campaña. Por cierto, que el papá ejemplar está convocado a cumplir su deber ciudadano como miembro de una mesa electoral... a las ocho de la mañana... con lo que le gusta madrugar al pobre.
Por fín llegó el Otoño que tanto se ha hecho esperar este año. Con el cambio de estación pienso en otros que se avecinan. Y también miro al pasado con cierta nostalgia, acordándome de nuestro último Halloween en Bali. Octubre y Noviembre siempre han sido para mí meses un poco tristes, apagados. Días cortos y lluviosos en los que apetece recogerse bajo una manta y decir aquello de "no estoy para nadie"... ¡Quien pudiera!
La semana pasada, Eta anunció el final del terrorismo con la misma patética y aterradora escenografía que viene utilizando en sus comunicados desde que tengo memoria. Un gigantesco suspiro de alivio se escuchó en nuestro país. Me alegra saber que en el futuro el terrorismo será solo un mal recuerdo para España.
Manuel está aprendiendo las letras a toda velocidad. Cada letra se asocia al nombre de una persona, y así la M es "su letra", la A es "mi letra", la P es la de papi, la E la de Elena, la N la de la Nana y así sucesivamente... Tiene un bonito cacao mental porque en el cole aprenden las letras en inglés, de manera que la W se llama "vaveyiu", y la "C" es, alternativamente "ce" y "si"... Cosas del bilingüiismo.
Empieza la campaña electoral para las elecciones del 20 de Noviembre en las que con casi toda seguridad, arrasará el PP. Hoy cuando iba a comprar el periódico me han parado para presentarme el programa de UPyD. Me gusta esa forma tan cercana de comunicar, y el programa me convence. A ver si no lo estropean en la campaña. Por cierto, que el papá ejemplar está convocado a cumplir su deber ciudadano como miembro de una mesa electoral... a las ocho de la mañana... con lo que le gusta madrugar al pobre.
Por fín llegó el Otoño que tanto se ha hecho esperar este año. Con el cambio de estación pienso en otros que se avecinan. Y también miro al pasado con cierta nostalgia, acordándome de nuestro último Halloween en Bali. Octubre y Noviembre siempre han sido para mí meses un poco tristes, apagados. Días cortos y lluviosos en los que apetece recogerse bajo una manta y decir aquello de "no estoy para nadie"... ¡Quien pudiera!
lunes, 17 de octubre de 2011
Escena en el AVE
Mamá en viaje de trabajo al teléfono: no sé si el iphone o la blackberry porque en un alarde de poderío tecnológico ella tiene los dos. Sujeta el teléfono con una mano mientras se muerde con ansiedad las uñas de la otra.
Al otro lado, su madre le dice, enfurruñada, "yo no digo nada" pero "yo ya estaría en urgencias". Pues eso, que "mejor no dices nada, y para tranquilizar no tienes precio".
De fondo los llantos de su hijo de tres años con 39 de fiebre, y ella casi alcanza a oler el humo que sale por las orejas del papá ejemplar que trata de lidiar con un pqueño malito y quejoso y, al tiempo, no se qué es peor, con una suegra a la que le cuesta horrores permanecer en segundo plano.
Entre la conversación con padre ejemplar agobiado perdido y otras entrecortadas con abuela protagonista al borde del ataque de nervios, mamá en viaje de trabajo contesta mails q le ayudan a evadirse, pero no puede evitar mirar con demasiada frecuencia la pantalla en el vagón del Ave q le recuerda q se esta alejando de su lechón a 274 km\h. Habla incluso con el niño, pero sólo unos segundos, y no puede evitar avergonzarse por su repentino tono ñoño ante el resto de viajeros, que dejan por un momento sus iphones y blackberrys para mirar asombrados a la mamá viajera.
El sentimiento de culpa le taladra y se fustiga recordando las palabras de su pequeño aquella misma mañana: mami no te vayaaaasss!
Qué más quisiera ella q quedarse: viajar llevando solo el cuerpo y dejando el corazon en casa es la mar de desagradable.
Al otro lado, su madre le dice, enfurruñada, "yo no digo nada" pero "yo ya estaría en urgencias". Pues eso, que "mejor no dices nada, y para tranquilizar no tienes precio".
De fondo los llantos de su hijo de tres años con 39 de fiebre, y ella casi alcanza a oler el humo que sale por las orejas del papá ejemplar que trata de lidiar con un pqueño malito y quejoso y, al tiempo, no se qué es peor, con una suegra a la que le cuesta horrores permanecer en segundo plano.
Entre la conversación con padre ejemplar agobiado perdido y otras entrecortadas con abuela protagonista al borde del ataque de nervios, mamá en viaje de trabajo contesta mails q le ayudan a evadirse, pero no puede evitar mirar con demasiada frecuencia la pantalla en el vagón del Ave q le recuerda q se esta alejando de su lechón a 274 km\h. Habla incluso con el niño, pero sólo unos segundos, y no puede evitar avergonzarse por su repentino tono ñoño ante el resto de viajeros, que dejan por un momento sus iphones y blackberrys para mirar asombrados a la mamá viajera.
El sentimiento de culpa le taladra y se fustiga recordando las palabras de su pequeño aquella misma mañana: mami no te vayaaaasss!
Qué más quisiera ella q quedarse: viajar llevando solo el cuerpo y dejando el corazon en casa es la mar de desagradable.
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